Luchar contra el fanatismo islámico es luchar contra el Frente Nacional

Tras el criminal atentado perpetrado ayer contra los periodistas de Charlie Hebdo, el terrorismo de corte religioso vuelve a estar a la orden del día.

Se han escrito muchísimos artículos sobre este brutal asesinato. #JesuisCharlie era ayer Trending Topic nacional en Francia y en España. El grito de condena ha sido bastante unánime desde distintos sectores aunque el espíritu crítico también se ha dejado escuchar ante tanto postureo. Desde el #jenesuispascharlie (resumido en el cartel de un poco más abajo) hasta las polémicas pero acertadas declaraciones de Willy Toledo: “Occidente asesina diariamente y sin ruido”. Recomiendo también este artículo Yo no soy Charlie

jenesuispascharlieEl tema es delicado. El fanatismo religioso ha atentado contra la libertad, contra la libertad de satirizar y de prensa. De esto no cabe duda y es un hecho que hay que condenar sin tapujos ni complejos. El fanatismo mata y es enemigo de la libertad y de la democracia. Ahora bien, tampoco nos dejemos eclipsar por la sorprendente toma de partido por parte del establishment y de los medios masivos de comunicación en favor de la democracia y la libertad.

Libertad de expresión que condenaron y que censuraron cuando El Jueves en el año 2007 publicó una portada caricaturizando al actual rey de españa (La Razón, que tanto defiende ahora la libertad, llegó a escribir que “La monarquía no puede ser objeto de mofa y escarnio”). O la libertad que le siguen negando a Otegui, encarcelado en el año 2011 por sus ideas y que continúa en la prisión. Por no hablar de la poca repercusión mediática que ha tenido la aberrante condena hecha pública hoy contra Alfon, 4 años de prisión por un montaje policial contra una idea concreta (el antifascismo combativo). Tampoco hablaremos de la reciente imputación de Facu Díaz por un sketch satírico (semejante a las caricaturas de Mahoma pero contra el PP). Mucho cinismo es lo que tenemos.

No cabe duda de que este atentado está siendo y seguirá siendo instrumentalizado por la extrema derecha y por la sabiduría convencional para reivindicar una supuesta superioridad moral y cultural de Occidente contra el “salvaje y bárbaro musulmán, árabe, oriental.” No cabe duda de que la islamofobia se incrementará hasta límites insospechados.

Escribía ayer Jorge Moruno:  “Un asesinato criminal y un ataque brutal a la libertad de expresión, no se combate alimentando otro tipo de fanatismo. Quienes buscan construir esa idea pareciera que desean equiparar “árabe” con “fanático islámico”, tal y como otros quieren equiparar “occidental” como “hereje”; los dos culpan al otro por “ser”. Las dos caras de la moneda se retroalimentan, ambas parten de las mismas pasiones tristes del ser humano, porque los fanáticos alimentan a más fanáticos, pensar que la barbarie de esta gente justifica otra barbarie, es también propio de bárbaros. No se puede caer en eso, deja escuálidas a las sociedades, a la democracia y engorda a la reacción de la extrema derecha. Quien gana en esta lógica es el miedo, quien pierde es la democracia.”

Y da en el clavo, las dos caras de la moneda se retroalimentan. Hoy justamente leía a los siempre curiosos teóricos de la conspiración, complotistas y conspiranoicos. Siempre argumentan lo mismo:”esto es un auto-atentado provocado por el gobierno francés -o la masonería o los promotores del nuevo orden mundial- para justificar mayor represión, mayor control y monitoreo social, de cara adentro y para, de cara afuera, justificar intervenciones militares en oriente medio y forzar una guerra de culturas”.  Opino que los conspiranoicos aciertan, aunque por razones equivocadas (hay que aplicar la navaja de Occam)

No hace falta que haya ningún auto-atentado concebido desde altas esferas del poder. El Estado Islámico busca exactamente esto:  tensar la cuerda del conflicto étnico/religioso para que todo acabe estallando y la guerra santa se extienda por todo el mundo. Buscar esa acción / reacción.

El ISIS no atacó primero, el integrismo islámico es consecuencia directa de los proyectos estadounidenses de reventar el panarabismo de los años 60 y 70 (Nasser en Egipto como ejemplo notable aunque no único), socialista, para que todo se lleve hasta un terreno más propicio para fortalecer la propia hegemonía ideológica: desplazar el campo de resistencia anti-imperialista de lo político a lo religioso (donde las complicidades y afinidades no se pueden producir).

El ISIS  tiene su propio proyecto político y atacando una sede de humoristas que hicieron mofa de la religión musulmana apuntan hacia un objetivo claro: incrementar la conflictividad religiosa, generar trincheras, reclutar nuevos “yihadistas”, apelando directamente a la población musulmana francesa, marginada, humillada, hacinada en los guetos de las ciudades francesas. Señalando a un enemigo: el blanco católico de clase media francesa y europea. Del mismo modo, busca alimentar al fanatismo cristiano y nacionalista del Frente Nacional.

El Frente Nacional, por su lado, recoge la pelota lanzada por el ISIS pues es su mejor aliado para su particular agenda política. Ambos son grupos fascistas, uno vestido de azul, otro vestido de verde. Y ambos se necesitan el uno al otro. Marine Lepen ya ha pedido que se restituya la pena de muerte. El FN ya ha convocado manifestación para este sábado: “islamistas fuera de francia”. Entramos en la espiral del odio, que se retroalimenta. El FN está encantado con estos atentados como también lo está el ISIS. Ambos tienen un objetivo común: que la guerra religiosa, étnica y santa sea la prioridad política de nuestras sociedades.

Malos augurios para nuestra maltrecha democracia. No perdamos de vista quienes son nuestros enemigos: tanto el fanatismo islámico como el fanatismo nacional y cristiano son nuestros enemigos. No podemos erradicar el integrismo islámico sin erradicar la islamofobia.

Un análisis económico, estratégico y político de la propuesta económica de Podemos

Podemos-planteara-incentivos-parciales-ICO_EDIIMA20141127_0730_4Tras la rueda de prensa de ayer, hoy se ha publicado íntegramente el documento de las propuestas de los “expertos” escogidos por el equipo de Pablo Iglesias en materia económica.  Juan Torres y Viçens Navarro fueron los elegidos para la redacción del documento base, clicando aquí podéis acceder al mismo.

Para mÍ y para muchxs otrxs compas ha supuesto un nuevo jarro de agua fría. En las últimas semanas nos hemos llevado algunos palos por parte de la dirección del partido. El documento es, en mi opinión, un error estratégico, político y está inspirado por un espíritu socialdemócrata descafeinado que hará mucho daño de ahora en adelante a los procesos de transformación social profunda por la que llevamos ya tantos años luchando. No es un programa de respuesta a la emergencia social en la que vivimos, ni mucho menos, como nos han querido vender desde distintas voces autorizadas del partido. Esas mismas voces, así como en la presentación del documento, aseguran que el documento podrá ser -y deberá ser- modificado, enmendado, y es sólo el punto de partida de una construcción y trabajo colectivo. Esperemos  que así sea.

Dividiré la entrada en tres apartados que están entrelazados pero antes me gustaría compartir unas reflexiones de José Antonio Palao sobre el programismo:

“En política, uno de los efectos más claros de esta preponderancia neoliberal es precisamente el programismo. Porque una vez se hace del programa el principal bagaje de una formación se forcluye completamente su operatividad simbólica. Pareciera que solamente en algunas teorías políticas ha funcionado una concepción instrumental del lenguaje asociada a una concepción iluminista (…) de la razón, es decir, absolutista. El lenguaje, ya lo hemos visto, no tiene sólo una dimensión referencial o semántica, la tiene sobre todo simbólica (poética). Y un ciudadano no puede llevar a su existencia y hacer operativo un texto programático, pero sí un símbolo. De ahí que a veces esto sea más valioso que un programa. Ejemplos tenemos muchos. IU desprestigiada por pactar unas veces con el PP y otras con el PSOE, de acuerdo a un programa en perfecto precepto anguitista, porque el votante no puede dejar de verlo como una claudicación. Y el caso contrario de ERC, que ha sido completamente desleal a su programa y es continuamente premiada en los sondeos por la lealtad a los símbolos, que el pueblo catalán entiende como mucho más radical y profunda. Anguita, con su vista habitual, que ya nos costó ocho años de Aznar, no para de repetir que eso es una pantalla para la verdad de los recortes. No es cierto: para el pueblo catalán la verdad está mucho más del lado del derecho a ser consultado, independientemente de quién dirija el proceso y de cuál pudiera ser el resultado, porque eso lo constituye como pueblo, que de otros supuestos más afines al materialismo de manual. Si no se ha entendido eso no se puede hacer política emancipatoria en el siglo XXI.”

“…cuánto daño y cuántas tonterías se han dicho a cuenta del programismo, que no es más que un prejuicio liberal, es la ideología del contrato notarial…

I-El ordoliberalismo implícito de las propuestas económicas

En su perfil de Facebook, Rodrigo López Muñoz lanzaba una pertinente pregunta: Podemos tilda su programa económico de “socialdemócrata”. ¿Qué pensáis?” A lo que diversas personas, como Juan Domingo Sánchez Estop, respondían negativamente arguyendo que las propuestas y el paradigma se acercan más al ordoliberalismo alemán que no a un espíritu socialdemócrata como el de Rosa Luxemburgo o Lenin. Recordemos que la democracia social tiene como fin el superar el capitalismo. Por su lado,”Según el ordoliberalismo, el Estado debe crear un adecuado ambiente legal para la economía y mantener un nivel saludable decompetitividad a través de medidas que adhieran a los principios del libre mercado. En relación a esto, si el Estado no toma una posición activa para incentivar la competencia, emergerán monopolios (uoligopolios), que destruirán no sólo las ventajas del libre mercado, sino que posiblemente también afectarán la gobernabilidad, esto debido a que el poder económico también puede ser utilizado contra el poder político.” A esto hay que añadir lo que comentaba Sánchez Estop en la misma línea de debate: “Existe una variante “social” del ordoliberalismo, la que creó la República Federal Alemana como economía social de mercado antes que Estado. Suele confundirse la socialdemocracia con eso, pero el ordoliberalismo es el entierro de la especificad socialdemócrata que era la idea de una ruptura con el capitalismo mediante la organización obrera y la fuerza electoral.

Las propuestas económicas presentadas por Viçens Navarro y Juan Torres no buscan una democratización profunda o socialización de la economía. Buscan herramientas de cierta justicia social que puedan crear unas condiciones de nuevas acumulaciones capitalistas además de corregir ciertos efectos que produce la economía de mercado en las personas. Además de ello, enlazan directamente con una tradición izquierdista demasiado enmarcada y contextualidaza en la especificidad de los años 50, 60 y 70. Es decir, buscan en la mitología de la edad de oro del capitalismo, del welfare state, las soluciones para nuestro particular contexto histórico.

En aquel entonces, el capitalismo era de tipo industrial y fordista, con fuertes sindicatos y una gran movilización obrera en las fábricas. El crecimiento del PIB era sostenido y siempre estaba alrededor del 5-6-7% del PIB (cuando no más). Se cumplían ciertas leyes empíricas, como la de Okun -disminución de la tasa de paro cuando había crecimiento del PIB- y otras de tipo keynesiano como las relaciones entre la inflación y la tasa de paro. Para Navarro y Torres parece que seguimos en la misma estructura e infraestructura capitalistas, cuando los datos indican todo lo contrario. No es sólo que el sector servicios sea el muy ampliamente mayoritario (incluso en China ha superado al sector industrial en su peso sobre el PIB, en el año 2013 fue del 46% frente al 44% del sector industrial) con todo lo que ello conlleva (producción biopolítica, mercantilización y subsunción interiores de esferas antes no reservadas al mercado como pueden ser los afectos, la información, el conocimiento, economía completamente financiarizada, hasta el punto de que los obreros/trabajadores compran acciones de sus empresas…) sino que las leyes empíricas que anteriormente se cumplían, ya no se cumplen. Podemos tener crecimiento del PIB sin disminución significativa del paro. Los esquemas se rompen, aunque el núcleo duro del capitalismo sea el mismo, sus modalidades han cambiado.

Siendo el paradigma de Navarro y Torres el fordista, las medidas que se proponen para paliar y sacarnos de la emergencia social en la que vivimos son de carácter redistributivo y con vistas a cohesionar la economía interna bajo el paraguas de una soberanía nacional clásica. No extraña que en esa línea hayan propuesto refortalecer los sindicatos de fábrica o que ni siquiera propongan un cambio del modelo energético. En el diagnóstico hay, por lo tanto y de entrada, algunas cuestiones que no comparto para nada y que creo que marcan un camino equivocado. Deberíamos ir asumiendo que aunque el capitalismo, en su núcleo duro, sigue siendo el mismo ha cambiado en sus modos. Debemos aparcar las políticas redistributivas y fijarnos más en políticas pre-distributivas: renta básica universal y rentas máximas, reparto previo del poder, tierra, trabajo etcétera.

De esos diagnósticos, estas propuestas. Me parece tremendo que en las páginas 11 y 12 se propongan cambios a nivel europeo sobre el sistema  financiero y sobre política fiscal en el sistema financiero y no se incluyan medidas específicas de enorme importancia como la separación de la banca de ahorro/depósitos y la banca de inversiones (Glass Steagall) o que se defienda la creación de una banca pública cuando ya tenemos bancos semi-nacionalizados (se podría directamente nacionalizar). Tampoco se habla de eurobonos para una política fiscal común europea de mayor envergadura. Es, de todos modos, el apartado más completo y con mejor orientación. Me sorprende, de todos modos, que no se intente cambiar la directiva europea que prohíbe explícitamente el establecimiento de un IVA sobre productos de lujo, lo que ayudaría a poder establecer progresividad en los impuestos indirectos al consumo. Ahora mismo el tipo general del IVA está en el 21%, se podría establecer, como antaño, un IVA sobre productos de lujo al 33 o 35% (coches de gran cilindrada, joyas, diamentes, etc etc). Con la legislación europea vigente es imposible hacer algo parecido.

En el siguiente apartado del documento viene para mi, sin embargo, los elementos más problemáticos. Son las propuestas para hacer efectivo el derecho al trabajo. Y aquí ya viene la hecatombe en mi opinión. Uno: propuesta de las 35 horas. Parece que Navarro y Torres no se han detenido ni un momento a estudiar las consecuencias de esta medida en Francia (propuesta del PSF, Jospin). Las 35 horas no sirven absolutamente para nada más que crear distorsiones. La reducción de al jornada laboral o es a 24-28 horas o es, además de poco viable, no deseable. Yo soy partidario de dicha reducción, lo que no se puede es ir con medias tintas cayendo en la trampa aristótelica de evitar los extremos. En este apartado tendría que entrar la renta básica, pero lo han puesto en el apartado 5.4 (página 17), sobre el rescate a las personas. Esto ya nos deja vislumbrar el espíritu del documento,  ya que la renta básica universal deja de serlo para convertirse en renta mínima garantizada. Apaga y vámonos, ya he escrito dos artículos sobre la RBU y no vuelvo a ello. La renta mínima garantizada además de enmarcarse en la lógica asistencialista es hacer al Estado policía de los pobres, como ya tantas veces se ha denunciado.

Lo de renegociar la deuda con los mercados y no hacer ninguna mención a la Auditoría ciudadana de la misma es una bajada de pantalones antes incluso de entrar a jugar la partida. Todos sabemos que lo utópico es pagar la deuda, no el impagarla que es lo más realista que se nos plantea ahora mismo.

Muchas otras propuestas son bastante asumibles y compatibles con un cambio en la estructura productiva en la que vivimos. No todo el documento es desechable ni mucho menos, hay apartados sobre la pobreza a nivel mundial bastante buenos. Me produce tristeza, sin embargo, el que no se haga la distinción entre lo público y lo común o que no se quiera explícitamente marcar un camino de superación del capitalismo. Tampoco se habla muy claramente de la desprivatización aunque se hagan guiños a ella. El programa es en sí poco ilusionante y no está a la altura de nuestra coyuntura histórica. De aquí que quiera hacer una reflexión estratégica.

II-Reflexión estratégica o como asaltar los cielos para desplegar un proyecto más moderado que el del PSOE de los 80

Opino que, visto el programa/propuesta base económico, Pablo Iglesias y su equipo no han querido mojarse demasiado.  ¿Tanto hablar de Schmitt, Gramsci y Maquiavelo para ser una versión descafeinada de la socialdemocracia europea? No me hagáis reír. Yo hubiese entendido que la organización clásica, de partido jerárquico, de instrumento que democratiza materialmente la sociedad con su intervención pues se hubiese blindado de contaminaciones o intoxicaciones de carácter moderado o excesivamente ciudadanista visto el sentido común de época en el que vivimos. Pero, sinceramente, parece que los tiros no van por ahí. Si todo era para aplicar este programa no hacía falta hacer tanto paripé y tanto “sí se puede”, “es la hora de la gente” y demás eslóganes de marquéting tan sumamente vacíos de contenido. Al menos ten la honestidad de ser un poco radical en lo económico. Si, hagamos lo que hagamos, desde los medios seremos tachados de radicales y populistas y esto lo digo muy en serio. Estratégicamente, desde los medios, van a intentar estigmatizar y decir lo mismo sobre Podemos. Pues puestos a que digan lo que digan seremos unos utópicos (ya han atacado por ahí con un programa ultra descafeinado) haber hecho algo un pelín más radical. Nos vamos a ir escorando todavía más hacia el centro. Yo sinceramente creo o creía ingenuamente que Podemos era romper el tablero político, marcar una nuevas reglas del juego. Que pena que no se haya hecho lo mismo al nivel de la economía política y que hayamos caído en las coordenadas y marcos que nos impone el sistema neoliberal, sin imponer los nuestros propios.

Queda otra opción, que todo esto sea una estrategia comunicativa más para dar imagen de moderación de cara a los medios y la población. Así lo espero. Lástima que para eso se deba contar con unos círculos muy potentes y con mucho más poder que lo que se les quiere otorgar. Sin músculo popular no se podrá hacer un programa de cambio radical o transformación social profunda y Podemos irá, progresivamente, cayendo en lo clásico y más moderadamente abyecto. De aquí unas advertencias políticas de ahora en adelante…

III-Los riesgos políticos: dinamitación desde dentro de toda lucha popular

Como sigamos en esta línea Podemos se convertirá en la herramienta más reaccionaria conocida desde el PSOE. Habrá repolitizado y recogido muchísimos talentos que venían de los movimientos sociales y de la lucha política de transformación social para un repliegue sobre sí mismo que fortalezca al sistema, dejando en la marginalidad más absoluta todo movimiento de emancipación y liberación social. Será un durísimo golpe, nos habrán asestado el hachazo definitivo y desde dentro, desde las complicidades de las personas que desde abajo hemos y seguimos luchando. Habrán delimitado del todo el espacio de lo posible, cerrado y fortificado el paradigma dominante e imperante con ciertos arreglillos cosméticos. Es extremadamente preocupante, nos sumirá en depresión y cortará las alas de las clases populares. No podemos permitir que algo así suceda. Debemos seguir luchando con y por nuestros sueños. Hay que reconocer que es de las primeras veces que un programa político será debatido abiertamente entre muchísimos actores y agentes sociales, con un año de antelación.

Peligros y esperanzas tras la composición y votación abierta a los órganos de dirección de Podemos

imagenSoy militante de base de Podemos. Colaboro activamente en el círculo de mi municipio. No es ni será nunca el único lugar en el que lucho y lucharé para transformar este sistema.

He seguido muy de cerca el proceso de votaciones a la secretaría general, al consejo ciudadano y al consejo de garantías que hemos vivido esta semana. Es indudable el carácter abierto de dicho proceso, con tan sólo un par de clicks podías inscribirte y votar. El sistema, plataforma tecnológica, a partir del cual se ha llevado a cabo el proceso es Agora Voting.

Una vez finalizados los procesos de votación los resultados han sido publicados en la página web de Podemos (click aquí). Han habido diversas erratas, muchos candidatos potentes que tenían mucha visibilidad como Víctor García (al cual, de hecho, voté) aparecen con 0 votos. Los problemas informáticos serán resueltos en las próximas horas y esto no supondrá ningún tipo de cambio sustancial en los resultados finales. No creo que haya habido pucherazo ni manipulación de votos pues no les hacía falta. Ahora bien, este hecho muestra la poca fiabilidad del sistema de votación telemática y supone un claro ejemplo del desdén y menosprecio que se ha ido mostrando hacia el proceso de votación a lo largo de las últimas semanas. Si no ha sido lo más riguroso posible es porque, en el fondo, al equipo de Pablo Iglesias le da lo mismo que la votación fuera o no rigurosa. Todo el proceso de la asamblea ciudadana era simplemente el disfraz y la manera de legitimar al completo al equipo técnico frente a la sociedad (cara afuera) y frente a los círculos (cara adentro). Aquí radican los peligros y las esperanzas de Podemos.

I-Los peligros de los resultados y del proceso interno

Muchas personas criticamos que el equipo de Pablo Iglesias -Claro que Podemos- presentara una lista completa al consejo ciudadano (62 miembros) así como al consejo de garantías (5 miembros titulares y 5 suplentes) y a la secretaria general (1 miembro). Esto suponía, de entrada, el cierre blindado de un equipo de confianza de personas -plurales eso sí- que están bajo la influencia directa de Pablo Iglesias. Tendrían que haber dejado un espacio de entre 5 y 10 miembros del CC o del CG para candidatos y candidatas que no pertenecieran a la lista. No por nada, sino porque en democracia se debe dar voz a las minorías, y esto debe extenderse a los partidos. Hay voces minoritarias en el equipo de Pablo, pero ha sido ese propio equipo quién las escogió y no los inscritos en Podemos (es decir, es una pluralidad decidida por el equipo técnico y no por los ciudadanos, una pluralidad decidida desde arriba y no desde abajo).

Las reformas de Aspasia y Pericles para la democracia de Atenas, de radicalidad democrática que se sumaron a las de Solón, establecieron el principio de isegoría, es decir, igualdad de voz en el ágora (incluso las mujeres y los esclavos podían hablar a la asamblea de Atenas). El equipo de Pablo Iglesias no ha respetado este principio, no ha tenido la voluntad pues su objetivo sigue siendo que Podemos sea un instrumento para el cambio. Este fue un primer error, aunque fuera por mera formalidad y fair play, ante los círculos y ante la ciudadanía en general.

El segundo peligro que hubo y que se ha confirmado es el del sistema de voto en plancha. Es decir, la capacidad de votar con un sólo click a toda la lista anteriormente mencionada de Pablo Iglesias. Esto suponía y ha supuesto de facto una votación a la búlgara, un sistema de votación que se asemeja más a un plebiscito que no a un sistema de listas abiertas. El resultado con unas listas abiertas (es decir, no previamente cerradas vía un click) hubiera sido prácticamente el mismo, pero no nos hubiésemos encontrado con el escándolo de que entre el candidato 62 y el candiato 63 al CC hayan habido 70 000 votos de diferencia. Ya se han publicado muchas y acertadas críticas a este sistema de votación, con los nefastos resultados que hoy hemos podido comprobar, así que no volveré a ello en este artículo. Quiero pasar al tercer peligro de ahora en adelante, el peligro que me parece más acuciante y que es consecuencia de todo esto.

El tercer peligro es la ridiculización, estigmatización y condena de las voces críticas. De todo el sistema de votaciones y demás anteriormente expuesto se derivan unos órganos de dirección de Podemos plurales internamente pero bajo un paraguas de unidad del equipo CQP. Es decir, ahora mismo, cualquier voz mínimamente crítica con el proceso de votaciones o con las medidas puede ser legítimamente silenciada y tachada de ultra-minoritaria. La posición de fuerza de todxs y cada unx de los y las miembros de dirección es tan bestia, tan abrumadora, que no permite ni técnica ni políticamente una crítica o una voz discordante. 70 000 votos contra 5 mil votos o 2 mil votos o mil votos es una salvajada. Es una barrida, una construcción de diques y fuertes de contención totalmente insuperables. Les hemos dado un poder inmenso a cada uno de los miembros del equipo de Pablo Iglesias. Un poder tan grande que resulta bochornoso y excesivamente peligroso. Si tú ahora presentas una buena ILP interna o una voz disconforme, y si has sido candidato al CC, a ti te avalan 500 votos, al otro le avalan 75 mil votos. Una desproporción insuperable y que además, es legítima, pues nadie obligó a esas 75 mil personas inscritas a votar a dicho miembro o lista en plancha.

Pablo Iglesias y el equipo técnico han sido unos maestros pues han podido fortalecerse interna y externamente de forma bestial. Casi parecerá, vista la casi unanimidad, que una voz crítica podría ser una voz enemiga. Los primeros síntomas de eso ya se ve entre debates en plaza podemos, con personas muy afines al equipo de Pablo Iglesias asegurando que las voces díscolas son enemigas.

La barrida ha sido lo esperado, tan tremenda, tan inmisericorde, tan poco generosa como lo será a nivel de los distintos procesos electorales que se avecinan. Y aquí sí que hay algunas esperanzas.

II-Las esperanzas

En Podemos, en los círculos, se observan tendencias fascistoides y arribistas de distinta índole. Esto ha sido parado y cortado de raíz gracias a este sistema de plebiscito. Al igual que la extrema derecha en España ha sido, ella también, parada y cortada de raíz gracias a Podemos. Son méritos nada desdeñables, aunque no podemos reproducir cosas del pasado.  El equipo de Pablo Iglesias es un equipazo preparadísimo para afrontar con seguridad los desafíos que se nos vienen encima aunque siga haciendo de Podemos algo incorpóreo.

Muchas personas se acercaron a Podemos para promocionar ellas mismas. Esto es lógico visto el desastre generalizado en el que vivimos, las perspectivas de paro y precariedad son durísimas e invitan al sálvese quién pueda, incluido aquí el meterse en un partido para vivir de él. Dentro de lo que cabe y aunque dentro del equipo de Pablo pudieran haber perfiles de este estilo (personas sin ningún tipo de salida profesional en el mundo de la academia que es de donde proceden todxs) pero, al menos creen en una transformación social profunda y saben como poder acercarse a ella.

La esperanza es también recordar que Podemos no es un fin, sino una herramienta, una hipótesis. Y una herramienta que debe ser eficaz, en este sentido puede que la decisión y la forma de composición de los órganos cumplan el objetivo. Son punta de lanza y seguirán siéndolo. La herramienta para invertir la relación de fuerzas imperantes y cambiar el sentido común de la época en la que vivimos. Sin, por ello, dejar de lado el resto de luchas que hay en marcha y en las que hay que seguir estando.

Desde la política de la amistad pero con mirada bien puesta hacia el objetivo se podrá asaltar los cielos. Todavía queda mucho por hacer, todavía queda mucho por deshacer. Y estemos alerta antes los peligros, no será de recibo el silenciar y el ridiculizar a las bases y a los círculos, que dotan de cuerpo a Podemos y que han hecho posible su éxito. No pueden ser meras cajas de resonancia al servicio de un grupo dirigente.

Seguimos.

Añado un acertado comentario de David Neighbourhood en el muro de un amigo, comentando el post en el blog, a modo de conclusión:

“Yo concluiría de otra forma. Tras este proceso, Podemos, esa “herramienta de y para la gente” se ha convertido en el partido de Pablo Iglesias & friends. Son gente capaz, tienen mi voto y mi apoyo, pero el partido son “ellos” y no “nosotros”.

Me parece bien que ellos y sus seguidores incondicionales sigan apuntándose todos los tantos, pero cuando metan la pata que no hablen de un “error de la gente” pues será suyo y nada más que suyo.

De algún modo este proceso parece señalar hacia nuestros ayuntamientos, mostrandonos ese último rincón político donde podemos participar y hacer las cosas de otra manera, porque en el ámbito estatal, Podemos ya no es cosa nuestra. Que tengan mucha suerte y que defiendan muy bien nuestros derechos, ya que no nos dejan hacerlo a los demás.”

Algunas aclaraciones sobre la financiación de la Renta Básica II

La semana pasada escribí un primer artículo para aclarar algunas cosas sobre la financiación y conceptualización de la Renta Básica (click aquí), a la luz de los seminarios del economista Daniel Raventós. Para profundizar todavía más en los costes y en las reformas que habría que llevar a cabo para poder implementarla me he animado a escribir un segundo artículo.

imagesRecordatorio: La renta básica es una asignación monetaria universal, incondicional y exenta de impuestos. Esta asignación corresponde a aproximadamente 650 euros al mes (lindar de la pobreza según los baremos de la Generalitat de Catalunya).

Para que la medida pueda implementarse con éxito es imperativo la reforma integral del IRPF, acabar con la dualidad entre la renta del ahorro y la renta del trabajo e imponer un tipo fijo al 50%. Suprimir todas las deducciones, reducciones y tramos actualmente existentes en el mismo. En estos momentos, en Catalunya, el índice de Gini está en el 0,4104 (sobre renta bruta). Después de impuestos, el índice se reduce hasta el 0,365 (el impacto de los mismos es muy reducido). Con la Renta Básica, este índice se reduciría hasta el 0,25. Las desigualdades se reducirían, pues, enormemente.

Muchos economistas y muchas personas aseguran que la Renta Básica costaría aproximadamente 144 mil millones de euros al conjunto del Estado y que, por lo tanto, es imposible de aplicar (“¿De dónde saldría el dinero?”). El enfoque está mal planteado y por ello cae en el error. La Renta Básica supone una completa revolución en nuestra forma de concebir la fiscalidad y la redistribución de riquezas. Es a través del IRPF que se financiaría, con un constante flujo monetario que iría de arriba hacia abajo (de las rentas ricas hacia las rentas pobres).

Daniel Raventós y Jordi Arcarons realizaron un exhaustivo estudio con todos los datos disponibles del IRPF del año 2010 en Catalunya para proyectar y visualizar claramente de qué manera se financiaría la Renta Básica. En el año 2010 la cobertura de la población de Catalunya a través del IRPF era del 80% (queda pues un 20% de la población que está fuera del IRPF).

La primera parte de la propuesta de la Renta Básica es que a través de ese tipo fijo sobre las rentas fijado al 50% sería casi suficiente para poder financiar la totalidad de la misma según los datos disponibles (y haciendo una lucha efectiva contra el fraude fiscal en la declaración del IRPF, que, sin medidas demasiado revolucionarias, podría reducirse en 7 u 8 puntos percentuales sobre el PIB. Alcanzando, de esta manera, niveles de fraude fiscal equiparables a los de la media de la UE-15). No olvidemos que la renta básica es universal, todas las personas, todas, tendrán sus 650 euros al mes de Renta Básica (financiada a través de ese tipo fijo del 50% a todas las rentas declaradas).

Una vez hecho esto, debemos acordarnos de que un 20% de la población no está incluida en el IRPF. ¿De dónde vendría pues el dinero para financiar la Renta Básica de esa quinta parte de la población? Del ahorro del Estado en el resto de subsidios, becas, ayudas contra la exclusión social, vivienda y familia, que se suprimirían. En efecto, lo que hace la renta básica es romper con la lógica del Estado asistencialista y todos aquellos subsidios condicionados, becas -inferiores a 650 euros- ayudas etcétera,se suprimen, pues ya dispones de la Renta Básica.

Para el caso catalán, el ahorro es exactamente de 15 mil millones de euros al año (por ejemplo, de las prestaciones por desempleo inferiores a la renta básica nos ahorraríamos 3 mil millones de euros y de los gastos en administración unos 300 millones). El 20% de la población catalana no incluida en el IRPF es algo más de 1,6 millones de personas. Un rápido cálculo nos hará ver que el coste anual de la Renta Básica para esas personas sería de poco más de 11,3 mil millones de euros. Es decir, hasta tendríamos un remanente de más de 3 mil millones de euros, cubriendo el coste de la Renta Básica de las personas no incluidas en el IRPF, donde la financiación es directa.

Daniel Raventós y Jordi Arcarons han calculado que aún después de los ahorros y de la financiación directa vía IRPF faltarían, siempre para el caso catalán -pero que es extrapolable al resto del estado español- unos 7 mil millones de euros externos al sistema. De los 7 mil millones, 3,7 se cubren con el remanente de la diferencia entre el ahorro y el gasto anteriormente señalado y quedarían otros 3,3 mil millones de euros que se podrían sacar de otros impuestos sobre las riquezas (como el de sociedades o el de patrimonio).

Estos datos nos pueden ayuda a comprender que la Renta Básica no es un problema técnico, sino, como casi siempre en economía, un problema de voluntad política y relación de fuerzas. Los datos sí que son claros en relación a la financiación de la Renta Básica.

Pensad que de los 144 mil millones de euros extras -fuera reforma IRPF que han dicho los economistas pero que está mal calculado de entrada, es menos- que se necesitan para financiarla, aún así el Estado se ahorra aproximadamente entre 70 y 90 mil millones de euros de los actuales subsidios, prestaciones, becas etcétera que están por debajo de la Renta Básica, además de los ahorros en administración. En el caso catalán la cuestión es clara. Una lucha eficaz contra el fraude fiscal nos aportaría fácilmente entre 15 y 30 mil millones más y el resto que quedaría (entre 20 y 30 mil millones de euros, un 2% del PIB) de financiación externa vendría vía otros impuestos sobre las grandes riquezas (sociedades, patrimonio).

El gasto público tampoco descendería ya que las otra vías de financiación del Estado se mantienen, impuestos indirectos como el IVA. Por lo tanto, y reitero la idea, la Renta Básica no es un problema técnico sino político.

¡RENTA BÁSICA YA!

Algunas aclaraciones sobre la financiación y conceptualización de la Renta Básica I

Escribo este post a la luz de un seminario sobre Renta Básica que estoy siguiendo actualmente, dirigido por el economista Daniel Raventós.

Renta-Básica-logotxikia

Muchas cosas se han dicho y escrito sobre la propuesta estrella del programa económico de Podemos. Voy a intentar aclarar en este breve artículo muchos de los puntos que generan controversia o que no se han entendido del todo. Antes de nada es importante señalar que en economía siempre hay un grupo social que sale beneficiado y otro que sale perjudicado. No existe dentro de las coordenadas y de los parámetros establecidos por el sistema capitalista la posibilidad de que todo el mundo salga ganando, como si fuéramos un todo orgánico que persigue los mismos intereses. Una política económica siempre perjudica a un grupo social y beneficia a otro. Hace muchos años que las políticas nos perjudican a los trabajadores de rentas medias y bajas, parados y pobres. La Renta Básica se inscribe en la lógica de invertir y transformar esta tendencia y que sean las rentas altas las que se vean perjudicadas y las rentas bajas las que salgan beneficiadas.

La renta básica es una asignación monetaria universal, incondicional. Todo el mundo la recibe pero no todo el mundo gana. Hay que repetir esta idea, todo el mundo percibiría la cantidad monetaria establecida -650 euros al mes- sin discriminación de renta. ¿Esto significa que Amancio Ortega o Iker Casillas las recibirían? SÍ.

Estableciendo la universalidad de la asignación monetaria, eludimos la estigmatización de la pobreza así como al dedo acusador. Si una persona quisiera increparte o insultarte porque vives de la renta básica tú podrías contestarle: “pues sí, al igual que tú”. Al mismo tiempo, el Estado se ahorrará una cantidad ingente de dinero que se pierde en la administración y gestión de los subsidios. Pues, no lo olvidemos, una vez se implemente la renta básica desaparecerán todos los subsidios y ayudas sociales pecuniarias.

“Todo esto es muy bonito, pero, ¿Cómo se va a financiar tal cosa? ¿No es una utopía?” Estas preguntas apuntan al núcleo duro de la propuesta y se repiten mucho en los medios. La respuesta es sencilla, a través de una reforma fiscal profunda. ¿De qué manera o en qué dirección debe ir esa reforma fiscal? Pues acabando con la dualidad existente en el IRPF (renta del capital-renta del trabajo) y establecer un único impuesto con un tipo nominal fijo al 50%, eliminando todos los tramos que actualmente existen así como todas las deducciones. Esto puede sorprender a más de uno. Es contraintuitivo pensar que un tipo fijo pueda llegar a ser progresivo. Pero lo es y mucho, pues tenemos la renta básica. Os voy a dejar un cuadro para que se visualice mejor: (son cuadros a modo de ejemplo):

Base imponible Retención Total limpio
1000 10% 900
100000 45% 55000
 Base imponible Retención Renta Básica Total limpio
1000 50% 650 1150
100000 50% 650 50650

Cómo se puede observar a través de este cuadro, siendo la renta básica una asignación universal y exenta de impuestos, ésta siempre se suma a lo que se ha retenido de la base imponible. Así, por ejemplo, si actualmente en bruto estás cobrando 2000 euros al mes pues se te retendrían 1000 euros (50%, tipo fijo) pero se te sumarían los 650 euros de la renta básica, por lo que en limpio te quedarían 1650 euros.

La medida está calculada para que beneficia a todos los trabajadores pobres así como personas que realizan tareas y trabajos no remunerados. Es una redistribución de rentas, de las más altas hacia las más bajas (lo contrario de lo que ocurre actualmente). Y es completamente asumible por un Estado como el Estado español, si hubiera la voluntad para ello. Además de esta reforma fiscal profunda hay que luchar eficazmente contra el fraude fiscal. Pensemos que con el aumento de consumo de las clases populares aumentará la recaudación del Estado vía impuestos indirectos. Aunque ésta no es la cuestión a tratar en este breve artículo. Tan sólo hay que visualizar que todo esto es técnicamente posible, que no sería un despilfarro de dinero público como nos lo quieren pintar desde los mass media. Y, todavía más importante, se suprimen muchos gastos inútiles de la administración (en control de las personas que reciben subsidios etcétera). Además de ello, no podemos sino contraargumentar la falacia de los incentivos perversos. Actualmente, con ayudas condicionadas, hay una trampa de la pobreza ya que muchos subsidios están condicionados a tu condición de pobre. Si aceptas un trabajo de mierda pierdes el subsidio, los incentivos para seguir cobrando el subsidio en vez de aceptar el trabajo son muy elevados.

Algunos preguntarán, llegados a este punto, “Pero, aunque todo esto está muy bien, ¿No caeremos en una tendencia inflacionista imparable? La respuesta es no. No tan catastrófica como nos lo quieren hacer creer. No se está generando nueva masa monetaria, sino que se está redistribuyendo una riqueza que ya existe. En todo caso, aumentarán los precios de los productos/bienes de primera necesidad, que son los que mayormente consumimos las clases populares, lo que puede provocar, en esos mercados, leves tendencias inflacionistas. Pero muy lejos de cualquier tipo de hiperinflación apocalíptica.

Por último, la renta básica es esencial en una sociedad postindustrial en la cual los sindicatos de clase han perdido mucha fuerza. La renta básica es entonces nuestra mejor arma para poder negociar salarios dignos frente al empresario, que siempre busca pagarte lo menos posible. En el mismo orden de ideas, una existencia material garantizada y mínimamente digna es imprescindible para poder tener un mínimo de libertad política, además de que por nuestra condición de animales humanos debemos tener la posibilidad de vivir nuestra vida sin imposiciones estructurales que, además, están para el provecho y para el mantenimiento del privilegio de unos pocos.

¡RENTA BÁSICA YA!

Acumulación por desposesión, saqueo generalizado

Hoy he abierto la página web de La Vanguardia. Una noticia me ha llamado la atención: Los barrios más pobres de Barcelona cargan con el peso de la crisis (click para acceder). Alentadores datos que se suman a los del gráfico que sigue (extraído del libro de Piketty):

acumulaciión por desposesión

En este mismo blog he escrito varias veces artículos relacionados con los datos que cada año se han ido publicando. 2010, 2011, 2012, 2013..es una constante ascendente, los ricos hace más de 6 años que se están forrando con esto de la crisis. No hay mucho más que decir. Más noticias aparecidas los últimos días:

Los milmillonarios se duplican (click para acceder). Efectivamente, otro dato para la esperanza, los milmillonarios se han duplicado desde el comienzo de la crisis. Esperad, esto no es todo. Otra agradable noticia para comenzar bien en tu oficina, en la que no llegas a los 1000 euros al mes trabajando más de 10 horas:

Las 20 mayores fortunas de España poseen tanta riqueza como el 30% más pobre (equivalente a 14 millones de españoles).

Espero que este breve repaso a la prensa de los últimos días alegren el almuerzo de muchos conciudadanos y de muchos lectores. Los neoliberales deben de estar frotándose las manos, su teoría del desborde por arriba parece que se cumple. Sí, sí, los neoliberales, tan interesados en proteger la oferta y a los millonarios opinan que gracios a éstos hay inversión y que son los que generan empleo, bienestar, riqueza. Es lo que se podría denominar la teoría del desborde piramidal: es importante que en la cúspide de la pirámide haya muchísimo dinero para que ese dinero fluya como una cascada hacia abajo. Pues bien, ya hemos llegado a ese punto. Ahora nada, a esperar, pues una vez los ricos ya han acumulado su riqueza todo debería empezar a equilibrarse…O puede que sea una fábula más de los neoliberales, como tantas otras. Los neoliberales son muy aficionados a la mitología, son capaces de asegurar que el dinero es una mercancía más que sirve como equivalente universal. Es el famoso cuento, digno de los hermanos Grimm, sobre aquello del trueque y el intercambio y que el dinero es algo así como un remedio técnico para hacer más eficiente los intercambios. Qué lástima que el dinero existiera antes que los mercados de trueque...la historia siempre tan puñetera suele desmontar la literatura neoliberal.

Para los científicos y las personas serias, un referente para intentar explicar lo que nos está sucediendo es David Harvey. Éste teorizó la acumulación por desposesión, mecanismo del que se vale el sistema capitalista para seguir existiendo. Consiste en reproducir eternamente la acumulación originaria mercantilizando, subsumiendo bajo el capital, esferas que no estaban bajo el mando capitalista. Para profundizar más os dejo otro enlace: El nuevo imperialismo, acumulación por desposesión.

Desde los años 70 el capitalismo ha experimentado un problema crónico y duradero de sobreacumulación. Cómo señala Harvey, los datos de Brenner son convincentes al respecto. Marx explicaba las crisis a través de la noción de caída de la tasa de ganancia. Esto se expresa mediante excedentes de trabajo y de capital que no puden combinarse de forma rentable a efecto de llevar a cabo tareas socialmente útiles. El problema es entonces intentar absorber estos excedentes sin devaluar capital y fuerza de trabajo. Si se devalúan ambos, la cosa puede tirar, si, por el contrario, esta operación se vuelve imposible hay que abrir nuevos mercados. Normalmente, mediante expansión geográfico-temporal (apertura de nuevos mercados en territorios que son materialmente pre-capitalistas, aunque formalmente lo sean). Hace a lo mejor 30 o 40 años que la práctica totalidad del globo ha sido subsumida materialmente bajo la axiomática capitalista. La tarea ahora es abrir nuevos mercados de forma intensiva en el interior, por ejemplo, privatizando todo lo público para dejarlo en manos privadas y que se pueda una vez más reproducir la acumulación primitiva.

La desposesión de lo público para que pase a manos privadas es la acumulación capitalista reproducida en la actualidad. Aunque no únicamente, las relaciones sociales, las producciones de vida, afectos, emociones, ideas también deben ser integradas dentro de estas nuevas acumulaciones.

Con el pretexto de la crisis, se están desregularizando todavía más mercados, más privatizaciones, más ajustes…Se está pues generando nuevas condiciones desde los Estados para una nueva acumulación, que ya está en marcha.

Todo ello se traduce por un saqueo generalizado que lleva ya más de 40 años en marcha. La acumulación de riquezas en manos de unos pocos es insoportable y está en niveles nunca antes vistos. Nunca antes, sí, como leéis, nunca antes tan pocas manos habían amasado tanta riqueza. Todos los datos a nuestra disposición son demoledores en relación a esto.

Sigue la rueda, sigue la acumulación por desposesión, sigue el saqueo generalizado de la riqueza social y común. Debemos seguir luchando, hemos recorrido mucho camino y nos queda mucho por recorrer. Que no nos vendan la moto, no hay nada de utópico en la repartición de riquezas y tierra.

La razón populista contra el racionalismo liberal-burgués

podemos

Escribo este artículo a colación del recientemente publicado ¿Qué es realmente el populismo? del compañero Albert Borras. Aprovecho así también para publicar mi primer artículo sobre el nuevo movimiento con capacidad de generar brechas definitivas en el régimen.

Si Albert ha escogido una perspectiva analítica, descriptiva y explicativa del concepto de populismo, yo escogeré una perspectiva política del mismo.

Muy en boga en los medios de comunicación masivos y en las elites políticas y empresariales de nuestro país para intentar desprestigiar a Podemos, el denostado populismo parece volver a la orden del día. Se ha hablado mucho del populismo de extrema derecha en Europa y ahora parece que los vientos políticos del populismo de izquierdas de América Latina soplan con fuerza en nuestro territorio.

¿Por qué se critica tanto al populismo? Como bien explica Albert, se le suele equiparar a la demagogia (=ganarse apoyos políticos a través de favores al pueblo) pero tiene, evidentemente, un componente muy distinto. Hay algo común a los populismos de extrema derecha y de extrema izquierda que suele pasarse por alto: ambos nacen de las pasiones políticas del “pueblo”. ¿A qué se ha opuesto tradicionalmente las pasiones? A la razón, y, más concretamente, a la razón científica y burguesa nacida de la Iluminación francesa. El debate de pasión/razón o racionalidad versus irracionalidad hace tiempo que fue superado pero todavía sufrimos sus impactos. Si se critica tanto al populismo desde las elites financieras y políticas de nuestro país es por una estructura de pensamiento que viene de lejos: las pasiones serían lo “más bajo” del ser humano y la razón sería lo más elevado, casi la esencia misma de la condición humana, aquello que nos distinguiría de las “bestias”, de los animales. Para mí, uno de los ensayos más abyectos que refleja con claridad este pensamiento es Psicología de masas de Le Bon. Las masas siempre se han asimilado a la irracionalidad y a las pasiones políticas bajas. A ello siempre se ha opuesto una elite de privilegiados, una elite de personas que se posicionarán por encima de la muchedumbre y que se creerán los poseedores de la Verdad y de la Razón, siempre alejados y forzosamente independientes de las multitudes. Y que, por ello, se erigen como nuestros soberanos y como nuestros gobernantes (y yo añado, para controlarnos).

Cuando leemos e interpretamos la sociedad siguiendo el esquema clásico y moderno de un pueblo inculto, pasional, bajo contra/opuesto a una elite racional, “meritocrática” y separada de las multitudes nos encontremos con el núcleo duro del debate que ahora mismo tenemos en torno a los populismos. Es el esquema mismo de la soberanía moderna que también encontremos en los análisis de nuestra propia psique (la voluntad de que nuestra “conciencia”, nuestra conciencia “racional” sea soberana sobre el cuerpo, sobre nuestras decisiones, sobre nuestros “instintos” a los que se opondría).

¿Qué tiene de fascinante el Frente Nacional? ¿Por qué tiene tanta fuerza entre las clases trabajadoras francesas? La argumentación convencional para explicar estos fenómenos es: “a problemas complejos se ofrecen soluciones sencillas y milagrosas”. Tenemos que rehuir de este tipo de explicaciones por dos razones que, en mi opinión, refuerzan la estructura de dominación vigente.

Primera razón: Al afirmar que se convence a la gente con cosas sencillas frente a problemas complejos se está afirmando, implícitamente, que la gente es imbécil y que no es capaz, por si sola, de comprender este mundo y lo que ella misma sufre. Es decir, estás diciendo que tú, como buen iluminado, eres más listo que el resto y que deberíamos dejar el espacio de decisiones políticas a tecnócratas que sí que comprenderían la complejidad de nuestro mundo. Esto es un paternalismo de derechas muy clásico, que se utilizó como argumento para prohibir votar a pobres, afroamericanos, mujeres y niños durante los siglos XIX, XX y XXI

Segunda razón: Cuando la sabiduría convencional afirma que “a problemas complicados, soluciones sencillas” está afirmando más su propio marco de análisis que no la idea que está transmitiendo. Este marco sigue siendo el de la racionalidad burguesa: hago una observación de la realidad, yo siendo un elemento externo a ella, y puedo clasificar, describir, ciertos problemas. Se reproduce así la ilusoria posición del observador que observa sin influir en el propio proceso (idea que la física cuántica ya desmintió).

Las personas sufrimos en nuestras carnes los efectos y las opresiones de este sistema. Nadie tiene que venir a decirnos como o cuanto de oprimidos estamos, es una cosa que ya sabemos. Si el Frente Nacional ha ganado unas elecciones no es porque ofrezca soluciones, tiene que ver con una racionalidad política distinta que parte del propio demos, de la propia gente, aunque en este caso tenga un carácter de descomposición social. Marine Le Pen hace una cosa a la que no nos tienen acostumbrados el resto de políticos: habla con pasión. Habla como muchos hablamos en nuestras calles y barrios. Es agresiva. Muchas personas de las clases populares se pueden sentir identificadas con ella pues utiliza las mismas expresiones, la misma fuerza pasional que ya existe en las calles. Esto no es ni malo ni bueno per se, tiene un componente muy trasgresor, que es el de combatir el racionalismo burgués, ese falso juego de intereses y personas universitarias y bien domesticadas que se sentarían alrededor de una mesa a debatir sobre los males de mundo mientras dan sorbos a sus tacitas de café o té caliente.

Sea cual fuere la procedencia social de Marine Le Pen es indiferente, se enuncia y habla como se habla en las clases populares, al tiempo que genera un nuevo marco de opresión. Y por ello es un peligro, por ello tiene fuerza y por esas razones en Francia van a tener un enorme problema. Pocas personas, y menos aún en el ámbito político, parecen reconocerle a Le Pen que tiene el mérito de haber creado un lazo aterrador con las clases populares, medias y altas de Francia. Siempre se la ataca desde una posición de elitismo liberal en vez de reconocerla como una adversaria, como un partido y unas ideas que van de igual a igual. No debemos ponernos jerárquicamente o intelectualmente por encima de Marine, porque volvemos a caer en el juego y en el terreno del parlamentarismo liberal, debemos combatirla desde las clases populares y oprimidas. Es una amenaza real, una amenaza que reside en las pasiones tristes (en el sentido spinozista) de la multitud.

Podemos, por su lado, va mucho más allá que eso. No hace una exaltación pasional de los trapos y de un odio hacia las minorías sociales. Podemos crea y se realiza mediante una racionalidad populista, una racionalidad que surge del demos, de las multitudes. Si el Frente Nacional se queda en el populismo del pueblo moderno -de UN pueblo, con UNA idea, que toma UNA decisión, que está cerrado y limitado en sí mismo, que crea una separación entre su pueblo y el resto de pueblos- Podemos abre al pueblo para que devenga multitud, para que no haya repliegues soberanos, para que se tomen muchas decisiones y surjan muchas racionalidades. Además de ello, refuerza las pasiones alegres, generando composición social y aumento de potencia colectiva.

El populismo del Frente Nacional aspira a volver a hacer de los muchos una unidad estatal primera, pre-conflictual (pre-lucha de clases constitutiva del orden capitalista). En cambio, como asegura Paolo Virno en Gramática de la multitud:  “la multitud está surcada por antagonismos, no puede ser nunca una unidad. Los muchos subsisten como muchos sin aspirar a la unidad estatal”.

Canalizar e intentar recluir las pasiones de las multitudes hacia un juego de intereses liberal y burocrático es un burdo intento de las elites para poder gestionar y subyugarnos con el subterfugio de la Razón burguesa (cartesiana, iluminista, elitista). Para que todo pueda volverse identificable y se pueda fijar, para que todo entre en sus reglas, para que sean ellos los que determinan esas reglas y para los que puedan utilizarlas sin cambiarlas los que sigan decidiendo desde arriba como gobernarnos. Es una actualización de la Idea platónica. Razón y pasión están siempre encadenadas y yuxtapuestas. El problema no es nunca qué es racional o qué es irracional sino quién determina lo que es racional o irracional y en vistas a qué objetivos o en vistas a justificar qué estructura social.

Nosotros, los ciudadanos, las multitudes, generamos razón política desde abajo, una nueva “razón” alejada de los habituales mecanismos de represión libidinal. Nos separamos de los viejos ejes: razón/pasión, racional/irracional, izquierda/derecha. Queremos constituir un nuevo mundo de los comunes y por ello también realizamos y continuamos la pertinente crítica a aquellas estructuras que arbitrariamente se erigen por encima de nosotros, sean reyes y monarquías absolutas que se realizaban por razón divina, o sea por un posicionamiento jerárquico de un tipo determinado de Razón, de razón pura que impone una falsa dicotomía entre razón y pasión pero que en verdad sigue siendo su razón burguesa contra nuestra razón del pueblo, de las multitudes.