Cleptocràcia

Imagen

En els últims mesos han esclatat diversos casos de corrupció. Els tractes de Crespo amb la màfia russa, Bustos al ajuntament de Sabadell, el cas Pallerols que torna a la llum pública,la imputació de Oriol Pujol per el cas de les ITVs i l’escàndol Bárcenas vénen a sumar-se a una interminable llista (Urdangarín, Palau, Pretòria, EROs a la Junta..). Des de els mitjans i personalitats afins al règim es continua insistint en què tots aquests casos són l’excepció. Llàstima que cada setmana haguem de augmentar una miqueta més el marge del terme “excepció”, cada cop més proper al de “norma”.

Imagen

Els discursos contra la corrupció han estat monopolitzats tradicionalment per l’extrema dreta. I és normal, la dreta més moralista utilitza la corrupció com una eina, com un subterfugi per imposar el seu propi règim. És fa un discurs d’antipolítica típic dels feixismes. Hem se ser clars en aquest punt: nosaltres condemnem la corrupció però no perdem de vista l’origen d’aquesta i l’hem d’interpretar com un fenomen del capitalisme. En efecte, la corrupció no es més que una expressió més d’un règim que és caracteritza per robar als treballadors de forma sistemàtica, comença en el si de les empreses (plusvàlua) i termina en las privatitzacions de les empreses públiques que vàrem pagar entre totes.  Quan un polític fica directament la mà per emportar-se els diners dels ciutadans o una empresa fa generoses donacions a partits i polítics (per desprès obtenir privilegis, concessions…) simplement s’està estalviant els intermediaris.

Moltes de nosaltres tenim un esbiaix a l’hora de fer anàlisis sobre la corrupció: partim de la base de que vivim en una democràcia. Cada dia es fa més clara l’evidència de que vivim en un règim cleptocràtic, on la norma i la base del sistema és l’expoli i el robar als ciutadans. Un govern, un règim, de lladres que viuen en la impunitat. Des de la casa reial fins al govern espanyol passant per els governs de les autonomies, el poder judicial i la patronal estan salpicats per aquesta xacra. Institucionalment sembla ser que només és pot funcionar d’aquesta manera. Entrar i jugar en el seu joc implicarà contaminar-se.

Els alts càrrecs dels governs del PSOE i PP durant els anys noranta i principi dels 2000 són actualment assessors de les grans empreses públiques que van privatitzar. Avui en dia, l’anterior president de la patronal de les mútues catalanes –Boi Ruiz- és l’actual conseller de salut, a l’estat espanyol, executius de Goldan Sachs –De Guindos- són ministres d’economia. La porta giratòria entre sector públic i sector privat funciona de meravella. El capitalisme no vol democràcia, mai l’ha volgut i quan en la teva gènesis portes la corrupció i el robatori es normal que la seva traducció política –la cleptocràcia- operi de la mateixa forma.

grafico_politicos

Resulta bastant ridícul escoltar als detractors de Hugo Chávez, Correa etcètera acusant-los de corruptes i no sentir-los parlar mai de que aquí, al paradís occidental, des de el president del govern i el cap d’estat fins als jutges estan corromputs fins a les tranques. No vull utilitzar la fal·làcia ad hominem, és cert que en aquells règims existeix la corrupció però no podem donar exemple de res. Aquí ni tan sols tenim separació de poders (una de les màximes del sistema liberal), la figura dels indults –més de 10 000 des del 2003- és il·lustrativa.

Ara més que mai hem de lluitar contra el capitalisme i el seu apèndix cleptocràtic. Reivindicar i lluitar per la democràcia es lluitar contra el capitalisme i contra la seva expressió corrupte en la política. Sabent sempre que qualsevol règim autocràtic (com els del “socialisme real”) són corruptes per definició. Que mai més ens tergiversin, nosaltres volem més política i més democràcia..i per obtenir això hem d’acabar amb el capitalisme.

Anuncios

Nuevo batacazo para los partidos del Régimen (¡y ya van tres!)

Tercer capítulo que resume los batacazos que se van llevando los partidos del Régimen (el primero haciendo clic aquí y el segundo haciendo clic aquí)

Una vez más, el pueblo, la multitud, se ha rebelado en las urnas ante las imposiciones de la dictadura financiera. Los partidos cómplices de esta farsa pseudo-democrática y representantes del Régimen se llevan un nuevo batacazo. No sólo en las calles se observa la revolución profunda que se está produciendo en el seno de las sociedades occidentales, esto se sigue plasmando en las urnas. Primero fueron las elecciones generales del 2011, después las autonómicas vascas y gallegas y ahora ha sido el turno de las catalanas (en el estado español).

Una rápida mirada a los resultados y no podemos sino salir más esperanzados que nunca. En estas elecciones había además el añadido soberanista que genera una ilusión tremenda en la población (ya que es sinónimo de cambio profundo) y ni jugando esta baza CiU ha podido librarse de la hecatombe electoral. Tanto PP como CiU han intentado hacer el juego de las banderitas (aunque luego el gobierno de Madrid, el pasado viernes 23 a dos días de las elecciones, indultara a 4 mossos acusados de torturas, en un ejemplo más de la estrecha colaboración entre las dos derechas) y no les ha salido demasiado bien (bueno al PP sí pero moderadamente, como tampoco gobierna aquí ha sido un buen refugio -junto a ciutadans- del españolismo).

CiU ha perdido la friolera de 12 diputados y casi 200 000 votos. Ha sido uno de los peores resultados de su historia (en porcentaje de votos, 30,5%,el peor, y en diputados, 50, de los peores). Hicieron una buena campaña y taparon lo que pudieron sus casos de corrupción (Palau, Itv s de Pujol) así como sus bestiales recortes sociales. En el PSC, por su lado, sigue la sangría de votos perdidos (70 000) y de diputados (8). El PP ha podido aguantar bien el tirón, en su caso el juego nacionalista les ha salido bastante bien.

Sin embargo, han emergido con muchísima fuerza los partidos alternativos y rupturistas que proponen otro modelo de sociedad. Esperanzador es el caso de las CUP (un partido asambleario, sin líderes, horizontal, anticapitalista) que han obtenido 120 000 votos y 3 diputados. ICV-EUiA ha tenido su mejor resultado en unas elecciones catalanas (13 diputados y un aumento de 120 000 votos). Tampoco debemos obviar a ERC, que ha capitalizado el sentimiento soberanista (de izquierdas no lo olvidemos), pasando de 10 a 21 escaños y ganando 260 000 votos. Balance total muy positivo, un total de 1 millón de votos (casi un 30% del electorado) para formaciones que propugnan por un cambio (más profundo y radical o gradual en el caso de ERC) de sistema. Se traducen en votos todas las protestas que se producen en las calles así como el profundo cambio que está experimentando la sociedad postfordista. Evidentemente, no se detendrá en el caduco sistema parlamentario liberal y se seguirá avanzando hacia la constitución de un nuevo mundo tanto fuera como dentro de las instituciones.

El pueblo catalán ha demostrado su madurez y no se ha dejado manipular por las oligarquías financieras y políticas. El camino sigue y queda mucho trabajo por hacer.

Por cierto, deberíamos revisar nuestros sistemas de realización de encuestas (sobre todo los del CEO, un organismo oficial, que pronosticó 71 diputados para CiU, esperamos alguna dimisión).

El verdadero rostro de CiU

Se ha dado el pistoletazo de salida de la campaña electoral para las elecciones catalanas del 25N y ya ha surgido alguna de las facetas más ocultas del partido que intenta confundir a la Generalitat con su partido y a éste con un único y amado líder. Más que sorprendente es clarificador alguno de los eslóganes escogidos por CiU, así hoy hemos podido observar su imagen de campaña:

El profesor Raimundo Viejo ha descrito maravillosamente en su perfil de facebook las implicaciones implícitas de este eslogan típico del nacionalsocialismo: ” Ja tenim Führer! Reductio ad unum en el seu estat més pur, més autènticament populista. Ja podeu cridar totes i tots: Sieg heil! Sieg heil” (¡ya tenemos Führer! Reductio ad unum en su estado más puro, más auténticamente populista, ya podéis gritar todas y todos: ¡Sieg Heil! ¡Sieg Heil!). No es para menos. O los asesores de imagen son unos ignorantes que no tienen ni idea de su profesión o saben perfectamente el mensaje que transmiten. La teoría política y la propaganda política así como la historia deben estar siempre consideradas y a pocos se les escapará el espectacular film de propaganda para el régimen nazi de Leni Riefenstahl titulado, precisamente, El triunfo de la voluntad, que parece haber servido de inspiración a los responsables convergentes:

Negar la política y reducir los conflictos del pueblo a la voluntad superior de la nación (siempre encarnada en un duce, führer o caudillo) tiene un nombre: fascismo. Existen muchas otras características que nos pueden ayudar a vislumbrar el tétrico rostro convergente; no sólo está presente el populismo, tenemos la brutal represión liderada por el conseller Felip Puig con unos mossos cada día más SS (van de negro, encapuchados y entran por las noches en los centros okupados, además de pegar tanto como pueden en las manifestaciones), la implantación social del chivatazo y escarnio público de los disidentes (recordaremos siempre cuando se hizo una web con las fotos de “antisistemas”  para que se les pudiera Denunciar y reconocer por las calles, como los nazis hacían con los judíos) y, como no, la corrupción que se vuelve estructural y endémica (fenómeno que también se producía en los fascismos ya que se confundía al régimen y sus instituciones con sus eternos integrantes, como si de su casa se tratase). Millet, Pretòria, Oriol Pujol y sus ITVs y, recientemente, el escandalazo de la revista cafè amb llet (esta revista fue condenada a pagar 10 000 euros por difundir un informe en el que se demostraban las tramas de corrupción y malversación de fondos públicos en los hospitales de Blanes y Calella, así como de Ramón Bagó en particular, clicar aquí para más información) dan buena cuenta de ello. Por último está el tema del control absoluto de los medios de comunicación, si bien aquí se permiten varios la censura está a la orden del día en TV3 y CiU da subvenciones millonarias al grupo godó, todo atado y bien atado:

(censura en tv3, 5 de noviembre del 2012)

Acabamos justo de saber que CiU pretende privatizar el Clínic, el segundo mayor hospital público de Cataluña y un centro de referencia nacional e internacional por su actividad médica y científico. No le basta con privatizar las Aigües Ter-Llobregat, nos quieren dejar sin agua y sin sanidad, los dos pivotes fundamentales para mantenernos con vida. A esto habría que añadir los recortes escandolosos en educación (en todos los niveles), para dejarnos sin futuro.

Esto empieza a tornarse verdaderamente terrorífico, reminiscencias del pasado más oscuro…Votemos, votemos todos juntos a CyU…

Artur Mas, ¡SIEG HEIL!

Aviso a navegantes

Confirmada la celebración de elecciones anticipadas para el próximo 25 de noviembre debemos plantearnos diversas cuestiones. Para empezar, como ya comenté en el post anterior, si CiU no celebraba estas elecciones se iba a convertir en un cadáver político. Por un lado, el aumento de los sentimientos independentistas están dejando atrás la retórica convergente (limitada en el nacionalismo y el pacto fiscal) lo que les supone claramente una pérdida de poder político si no actuaban con rapidez e inteligencia. En efecto, si no cambian el discurso cuando sus propias bases les están exigiendo pasos más decididos hacia el soberanismo perderían la confianza de éstos y de parte de su electorado. Quedarían, de esta forma, al descubierto y podría suponer la fractura interna del partido y la imposibilidad de quedar como catalanes de verdad ante la opinión pública. Han alimentado el discurso del expolio fiscal (que operaba como un subterfugio para eludir responsabilidades políticas sobre los recortes) y ahora deben atenerse a las consecuencias.

Por otro lado, está el tema de las desastrosas consecuencias de sus políticas, tanto a un nivel económico (la deuda pública sigue aumentando estrepitosamente, así como el déficit público) como a un nivel social (24% de pobreza infantil, el desempleo no deja de aumentar y tenemos enormes problemas en la educación pública -que está siendo destrozada- así como en la sanidad -listas de espera enormes, cierre de quirófanos, de CAPs etcétera). El coste político de esto puede ser enorme si se esperasen dos años más para celebrar elecciones (en el 2014 estaremos todavía peor que en la actualidad, se vislumbrará el final del túnel a partir del 2015-2016 coincidiendo con las próximas elecciones) que, sumado a la oleada secesionista podría convertir de  en un partido de segunda. Desde los sectores catalanistas se la acusaría de cobarde e hipócrita y desde el resto de sensibilidades más izquierdistas como el partido que nos ha llevado a la ruina social y económica.

Recortes en Educación

CiU dispone de asesores buenísimos y saben mucho mejor que yo todo esto. En estos instantes se podrá echar humo sobre todo y se hará de la figura de Artur Mas el líder de todo un pueblo que anhela libertad. Probablemente se presentará a las elecciones en un tono épico. Hoy mismo, respondiendo al diputado Herrera, ha asegurado que Cataluña necesitará de un líder fuerte que nos guíe hacia la construcción del nuevo estado. Sus delirios napoleónicos no cesan. Y ya ha anunciado la propuesta estrella: agotar las vías legales para celebrar un referéndum o realizar una consulta si esto último no es posible. La pregunta que nos asalta es la siguiente: ¿Hace falta celebrar unas elecciones para hacer un referéndum o una consulta? Evidentemente, NO. Cualquier grupo parlamentario (como ERC o SI por ejemplo) pueden presentar el referéndum o la consulta y CiU acceder al mismo (ya que la manifestación fue multitudinaria). No tienen ni que mojarse. En Escocia no las han necesitado para convocar el referéndum del 2014, ni en Quebec en los dos referéndums que realizaron. Se podría argumentar que en Escocia ya han habido elecciones el pasado 2011 en las que ganó el partido independentista pero eso no es relevante. De hecho, al ser secesionista, lo convoca (claro, antes no tenía mayoría suficiente para hacerlo). Si CiU lo fuese, lo convocaría directamente. Pero de esta forma se van a asegurar estar 4 años más al frente del poder y liderar la transición si finalmente ésta se produce (que tengo mis dudas), además de legitimar toda su acción de gobierno en estos dos lamentables años.

En este punto viene mi aviso. Si eres independentista nunca debes votar a los oportunistas de CiU que se aprovecharán de tu voto para seguir robando todo lo que puedan, para justificar su lapidación del estado del bienestar recortando a diestro y siniestro y para realizar su particular proyecto neomafioso de país: el eurovegas. Sé que Artur Mas os parece un buen orador y una persona de seny pero os la clavará doblada. Probablemente todo esto de la consulta tarde años en realizarse. Si es tan “indepe” que haga un frente independentista con ERC, SI u otras fuerzas políticas y prometa que si se ganan las elecciones se declarará la independencia (el pueblo lo habría votado, no haría falta un referéndum y las elecciones anticipadas tendrían su razón de ser). No legitimemos su modelo social, no les sigamos el juego. Los independentistas deben votar a  SI o ERC (o a la CUP si llega a presentarse) que son los únicos que claramente apuestan por la secesión. Más todavía, si nos oponemos a los recortes o si pensamos que Madrid nos roba (ya que, no olvidemos, muchos alcaldes así como el concejal de cultura de Barcelona del PP lo son gracias a CiU) es nuestro deber votar a estas otras formaciones. De esta forma seremos más inteligentes que ellos y ejerceremos nuestro control democrático (y normalmente solo tenemos una ocasión cada cuatro años para hacerlo).

La encrucijada catalana

Tras la masiva manifestación independentista del pasado 11 de septiembre (entre 700 mil y un millón de personas, la más grande que haya recorrido nunca las calles de Barcelona) y el desencuentro vivido ayer entre Artur Mas y Mariano Rajoy parece haberse abierto un nuevo periodo en la política catalana. Las muertes de Fraga y Carrillo sumadas al secesionismo dejan entrever el fin de la inmodélica transición y su gramática política.

No soy nacionalista, me cure de esa enfermedad tras las imprescindibles e interesantísimas lecturas de Hobsbawm (el invento de la tradición), Anderson (comunidades imaginarias) y Gellner (naciones y nacionalismo), tres auténticos puñetazos para dejar K.O. al más ferviente defensor de cualquier nación, pero probablemente votaría que sí en un referéndum sobre la independencia. No me gusta demasiado el eje nacionalismo español-nacionalismo catalán pero tal como están las cosas en España y como los nacionalistas españoles tratan al resto de pueblos me vería obligado a votar que sí. Además, se abriría un proceso constituyente realmente interesante desde el punto de vista político y el nacionalismo dejaría de desvirtuar de forma tan exagerada unas posibles elecciones. Podría ser una oportunidad para crear un nuevo marco institucional y una alternativa de organización estatal. No se ha hablado demasiado de política este último mes, la manifestación se asemejaba más a una celebración del barça que no a una forma seria de participación política. Estaba totalmente vacia de contenido político, más allá del desafío que podía suponer para el orden constitucional español el que haya tantas personas que se opongan al mismo. Pero era más una cuestión de sentimientos, de enarbolar miles de trapos con dibujitos. Sin embargo, esta misma vacuidad es la trampa de la que se están sirviendo y se van a servir los cleptócratas milletistas de CiU. El que haya una “unidad nacional” y una ausencia de proyectos políticos es política. para ser más exactos, es la hegemonía de quién ya detenta el poder para que un cambio tan grande se realice en su favor.

CiU es de los partidos más astutos que hay por estos lares. Se ha escabullido -como el PP- de todas las condenas que han tenido por corrupción (desde el punto de vista electoral y judicial). Ni el famoso 3% (la comisión que cobraban por la adjudicación de obras), ni el caso Millet que el juez ya setenció que sirvió para financiar al partido ni el caso de Oriol Pujol (que manipulaba los concursos públicos para entregar contratos a sus amiguitos) entre muchos otros han logrado manchar la marca CiU. Muchas personas les siguen considerando honrados y la máxima expresión del “seny català”. Ahora han colado lo de “España nos roba”. En efecto, para eludir toda responsabilidad política y ocultar sus verdaderos intereses, CiU recurrió primeramente a la herencia recibida por el tripartito para justificar los recortes más duros de nuestra historia. El discurso de la herencia recibida tiene un problema, al cabo de un año y medio o dos ya no sirve. Los votantes se olvidan y además has tenido tiempo para corregirla. Al PP le pasará lo mismo (de hecho ya le está pasando) y deberá cambiar el discurso para culpar a otro de sus medidas (probablemente a Alemania). En Cataluña, CiU ya desde hace unos meses y hasta el fin de los tiempos culpará de todos nuestros males a España. Pervirtiendo de esta forma el debate real y para que esta excusa opere como una eficaz cortina de humo.

CiU nunca ha sido independentista. La estrecha colaboración entre el PP y éstos dan buena cuenta de la alianza que siempre ha existido entre la derecha española y catalana y que se cristalizó con los pactos del Majestic. No obstante, compensan esto con el oportunismo que les es propio y ahora intentarán hacerse pasar como tales (al menos convergència). Llevan 15 años presentándose a las elecciones con el ilusiorio pacto fiscal que hoy, definitivamente, se les ha negado. Mas ya ha reconocido el fin de esta vía y ha abierto la puerta para la siguiente, que es la independencia. CiU es consciente de su desgaste, si aguantan dos años más en el govern son capaces de perder las elecciones (aunque enfrente tengan una oposición que es simplemente patética y humillante) lo que les supondría una crisis sin precedentes dentro del partido. Primero, ganara quién ganara en el 2014 una cosa está bastante clara, probablemente en el 2018 ya hayamos salido de la crisis y el partido que esté en el poder será premiado por ello, por lo tanto probablemente serán 8 años asegurados de gobierno. Y es fácil que no sea CiU la que esté en el poder. Segundo, tal como están las cosas, si CiU no aprovecha este momento para construir el camino a la independencia perderán muchos votantes que actualmente han transformado su nacionalismo por el secesionismo. Esto hace que sea completamente lógico y racional para CiU el convocar elecciones en este preciso instante en el que han conseguido monopolizar bastante los anhelos independentistas. Pierdes dos años, pero si ganas (y ahora las cosas están muy favorables para un triunfo de CiU) serán 6 asegurados y probablemente 10 (ya que en el 2016 o 2017 estoy bastante seguro que se verá la luz al final del largo túnel), además de legitimar toda tu acción de gobierno (la brutal represión a los movimientos sociales, los recortes, la subida de tasas etc etc).

Artur Mas ha sido capaz de desviar la atención de los verdaderos problemas, fruto de sus políticas, que sufrimos los catalanes.  En este instante todos se han creído lo del expolio fiscal (recomiendo, clicando aquí, el artículo de Viçens Navarro al respecto, que aclarará las dudas de más de uno)  y parece que la crisis es culpa de España y que si salimos de aquí todo arreglado (supongo que será Barcelona World el modelo de crecimiento y excelencia que tanto reivindican y la solución a la crisis). Y lo han vuelto a hacer, intentar confundir, equiparar, Cataluña con la Generalitat, la Generalitat con CiU y CiU con Artur Mas. Y por eso ayer se produjo una de esas patéticas escenas que te producen vergüenza ajena y te hacen replantearte s eso de ser catalán:

Y aquí viene el gran problema. Tal como está la correlación de fuerzas en el campo ideológico un proceso constituyente puede ser completamente manipulado y simplemente lamentable. Un aviso de esto lo tuvimos en la manifestación, desprovista de ninguna reivindicación social y en la cual no se insultó ni nada (como le pasó a Montilla en el 2010) a ningún representante del gobierno catalán, que son los que están destruyendo el país vendiendo nuestro patrimonio y privatizando nuestos servicios. Felicito a la izquierda independentista que se separó de ese tinglado convergente haciendo su propia marcha. Cuando no hay ideología o proyecto político aparente quiere decir que se defiende el status-quo, en nuestro caso, el neoliberalismo más brutal.

A CiU le puede salir bien toda esta jugada. Muchos me dicen que no nos engañemos que con CiU será imposible la independencia..olvidan las ansias de notoriedad y los delirios de grandeza de nuestro president cuyo sueño sería pasar a la historia proclamando la independencia desde cualquier balcón. Tener calles con su nombre y todo eso. De hecho, ya declaró que Cataluña independiente no tendría porque ser una república..quién sabe..a lo mejor se nombra emperador o rey.

Ha sido una hegemonía gramsciana muy bien construida. Todos los mass media reproduciendo sus mensajes y todo el discurso orientado a los intereses del partido. También desde las escuelas y universidades, donde se repite hasta la saciedad lo del déficit fiscal (aunque nadie comente el déficit social).

Se nos viene encima una época todavía más convulsa. Somos mayoría, no podemos dejarnos doblegar ni manipular por los nacionalismos. Catalunya independent SÍ pero para la multitud.

Por cierto, felicitar a todos los fascistas españoles que con su odio han alimentado el independentismo hasta estas cotas antes inimaginables. También a Rajoy por no ceder ni un milímetro con lo del pacto fiscal (que casi todos apoyamos). Únicamente por la estupidez demostrada por los políticos y la clase dominante española deberíamos votar que sí a la independencia.

Por su lado, la CEOE se ha posicionado en contra así como la mayoría de empresarios catalanes lo que puede dejarnos confimar que CiU jamás declarará la independencia. Sus amiguitos se están mostrando muy reticentes y ese obstáculo es infranqueable. Veremos como se desarollan los acontecimientos a partir de ahora.

Historia de un país incendiado

Los viajeros que abandonaron España el pasado domingo 22 de julio se llevaron de recuerdo las apocalípticas imagénes de un incendio de dimensiones estratosféricas. Es la cruel, despiadada y feroz metáfora de la situación en la que nos encontramos. El paralelismo, la analogía, se hace inevitable por todas las circunstancias que envuelven al incendio.

Para empezar, es la imagen de un país que arde, que se dirige de lleno a la catástrofe económica y cuyos ciudadanos, además de estar encendidos por la rabia, son los que más están sufriendo las consecuencias (como siempre). Es un incendio que, al igual que la crisis económica que nos golpea con virulencia, probablemente era inevitable por las propias dinámicas sistémicas (en el caso del fuego por la temperatura y el estado de los bosques) pero que podríamos haber reducido notablemente sus consecuencias y dimensiones si se hubiesen adoptado otras medidas.

La metáfora y/o analogía no termina aquí. Al igual que con la crisis, los expertos en la materia ya adviertieron de los peligros que suponía recortar en ciertos servicios (vídeo de hace 5 meses, los bomberos denunciando los recortes en su sector):

Al igual que los expertos en economía, política y sociología que no dejaron de advertir de los peligros de implementar ciertas políticas (desde hace 4 años se repite hasta la saciedad que la austeridad es completamente insuficiente e inoperante).

Mientras se sucedían ambas tragedias, como siempre también, la clase política eludió y sigue eludiendo cualquier tipo de responsabilidad. Aunque los recortes en sanidad maten personas, aunque las medidas emprendidas dejen en la más absoluta desesperación a un gran número de ciudadanos (los suicidios aumentan estrepitosamente, así como la pobreza), aun habiéndonos hundido todavía más en el abismo encadenándonos a una deuda impagable y a un “rescate” inhumano, no hay responsables. Aunque el incendio de Portbou y el Alt Empordà ya se haya cobrado 4 vidas humanas y una destrucción sin predecentes de nuestro entorno natural, asesinando animales y plantas tampoco tendremos responsables. Recordemos, CiU recortó más de 20 millones (un 13%) en prevención de incendios, además de los recortes en bomberos y demás.

En ambas situaciones (incendio y crisis) los votantes de los partidos que están en el gobierno siguen defendiendo de forma ciega, cual hooligans de un equipo de fútbol, a sus respectivos partidos. Acusan de demagogos a los que intentamos buscar responsables por una catástrofe (olvidan que demagogia es, según la RAE, 1. Práctica política consistente en ganarse con halagos el favor popular. 2. Degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder, no hacemos halagos cuando denunciamos al gobierno de CiU, pero las palabras parecen perder su sentido) y evitan entrar en debates de calado recurrieron al “això no toca”. Claro que toca, ¡han muerto cuatro personas y se han perdido 14 000 hectáreas de bosque! El apego partidista les impide ser responsables, cívicos y demócratas.

Por otro lado están los medios, que al igual que con la crisis económica, hacen oídos sordos. Todos los artículos de opinión publicados en La Vanguardia se pierden en elogios a los bomberos (que está muy bien, luego son esos mismos los que defienden los recortes de sueldo y tal de este mismo colectivo, además de criminalizar al empleado público) y apelan al sentimiento de solidaridad y buenas y magníficas intenciones que han demostrado los ciudadanos en estos duros días. Yo también admiro la labor de los bomberos, también me inclino ante lo mejor de cada uno que sale en los peores momentos, pero de la prensa debemos esperar algo más. ¿Por qué no exigen responsabilidades? No es utilizar el incendio como pretexto político,¡es que éste es fruto en parte de la política! Es sintomático, una vez más, del estado actual de cosas. Podemos seguir con la analogía entre crisis e incendio, una prensa completamente vendida al establisment, que en ningún caso ejerce su poder de control democrático, demasiado entretenida en alabar a los gobernantes, en eludir los temas espinosos, en someterse al pensamiento único.

El olor del lejano incendio llegó ayer a Barcelona. El olor a chamusquina, a muerte, a neoliberalismo, al desprecio absoluto por la vida humana y terrestre. Es el olor de un partido en el gobierno que se financió de forma ilegal (como así sentenció el juez del caso Millet, 3,2 millones de euros que no es nada desdeñable), que no gobierna, que ha venido a saquear las arcas públicas sin preocuparle lo más mínimo el coste de sus políticas.

Para terminar esta breve historia, esta dramática metáfora, podemos aventurarnos sobre nuestro futuro. Ante el desastre que se nos ha presentado podremos hacer dos cosas: o bien hacernos fuertes y de los bosques calcinados volver a erigir la vida, replantar árboles, que vuelva a fluir la existencia como nunca lo había hecho antes, nueva, más fuerte, más verde, más esperanzadora, entrar así en paz y saldar nuestra deuda con la Naturaleza o bien podemos “aprovechar” la catástrofe para construir el inanimado, frío pero, eso sí, avanzado tecnológicamente, corredor del mediterráneo y hacer así una inversión económica, aprovechar el desastre para continuar con la barbarie.

PD: Mi más sincera solidaridad y apoyo a todas las víctimas de la tragedia.

¿Qué modelo universitario queremos?

Hace dos meses, el ministro de educación, cultura y deportes Wert abrió la caja de pandora de los precios univesitarios ofreciendo la posibilidad de aumentar las tasas hasta un 66%. Cada comunidad autónoma podrá decidir el aumento final, anteriormente el máximo permitido era un 7,5%. El principal argumento esgrimido por el ministro es que el estudiante paga tan sólo un 15% del coste total de su matrícula (aproximadamente unos 1000 euros de media) y debería, como mínimo, pagar el 25%. Se ha repetido hasta la saciedad este dato pero carece completamente de evidencia científica. En efecto, numerosos y rigurosos informes(como el realizado por el observatori del sistema universitari, clicar aquí para acceder al mismo) demuestran que el alumno ya paga, de media, entre el 19 y el 20% de la matrícula, lo que además es enorme comparado con el resto de países europeos. Cataluña es la comunidad en la cual la matrícula es la más cara, el estudiante llega a pagar el 25% del coste total de la misma. Siguiendo la argumentación de Wert deberían rebajar las tasas.

De entrada, podemos cuestionar tanto el hecho de que pagamos “sólo un 12-15%” así como el hecho de que se deba pagar un 25%. Pero hay mucho más. El siguiente gráfico nos brinda la posibilidad de comparar el precio de nuestra matrícula comparada con el resto de países europeos:

Obsérvese que numerosos países tienen una Universidad Pública de verdad, con un coste 0, sin repagos como en tantos otros. Del mismo modo, es significativo que aquellos países que tienen un coste elevado de la matrícula suelen disponer, al mismo tiempo, de numerosas ayudas (becas, transferencias etc…) cosa que no ocurre en España. Para más inri, en España se ha realizado una reforma del sistema de becas y el año que viene se recortará el dinero destinado a las mismas en un 11%.

Por otra parte y para volver al hilo inicial de esta entrada, Cataluña ha sido innovadora y el aumento de tasas se hará en función de la renta. Esto puede parecer muy atractivo y es normal, intuitivamente todos pensamos que los ricos no pagan nada. Además, la universidad está siendo, efectivamente, financiada a través de los impuestos de todos -especialmente de los trabajadores, que somos los que más impuestos pagamos- y son, exlusivamente, los privilegiados los que acceden a la misma. La mayoría de estudiantes universitarios son hijos de las clases altas o medias-altas por multitud de factores. Únicamente el 12% de los hijos de las familias de clases trabajadoras llegan a la universidad. Nos podemos dejar llevar por la aparente justicia que presenta esta medida. Pero esto no es así.

El gobierno de CiU -y de neoliberales y neoconservadores en general- ha bajado impuestos a las clases altas para subir los impuestos regresivos. ¿Por qué ahora corrige su filosofía amparándose en la justicia social subyacente al aumento de tasas por renta? Precisamente para eso, para evitar una medida progresista y de justicia social verdadera.

Aumentar las tasas en función de la renta opera como un subterfugio para eludir entrar en debates de calado. ¡Es a través de los impuestos que se impone la justicia social y no en los copagos! Los ricos deben pagar muchos más impuestos que el resto y, al mismo tiempo, tener un libre acceso a la universidad, sin la necesidad de tener que pagar ni un euro (ya hubieran financiado su parte a través del pago de sus impuestos más elevados). La corrección de la distribución desigual de las rentas se tiene que realizar en el IRPF, no en unas tasas universitarias o de otra índole. En el fondo, al anunciar esta medida, el gobierno de CiU nos está diciendo de forma implícita que nuestro sistema fiscal es injusto.

El debate va en realidad más allá. La derecha y el mundo anglosajón conciben la educación superior de una determinada manera: que los ricos paguen -a no ser que sean excelentes- y que los pobres reciban becas por excelencia (ganadas a través de la meritocracia).No es, en ningún caso, una concepción universal del servicio educativo. La educación es, en esta perspectiva, exclusiva, elitista. Esto genera numerosos problemas al nivel social, las externalidades positivas de la educación son inmensas (más cohesión social, más preparación etc) y se renuncia a ellas. Del mismo modo, se crean una serie de castas y divisiones insuperables además de vulnerar la igualdad de oportunidaddes (ya comenté en otro post las diferencias entre clases a la hora de acceder a la educación superior). Los ricos siempre podrán pagarse la educación superior y los pobres, sólo si son excelentes, podrán acceder a la misma.

La Universidad debe ser realmente pública, gratis, financiada a través de los impuestos de todos. Eliminar de esta forma las barreras económicas que impiden a las personas realizar sus proyectos personales de vida. Actualmente, sirve más como un puente hacia el mundo laboral, debe intentar buscar el justo equilibrio entre enseñar para que podamos desempeñar ciertas tareas laborales y hacer su papel de crítica, de vanguardia, de formación cívica, de lugar de encuentro y de fomento de las culturas.

A lo largo y ancho del planeta (Quebec, Chile, Australia..) se están realizando numerosas e importantes protestas en defensa de la educación pública, en todos los países se están adoptando las mismas medidas enmarcadas en la misma lógica. Es hora de luchar todxs juntxs por un modelo inclusivo y universal de uno de nuestros baluartes más importantes.