Un análisis económico, estratégico y político de la propuesta económica de Podemos

Podemos-planteara-incentivos-parciales-ICO_EDIIMA20141127_0730_4Tras la rueda de prensa de ayer, hoy se ha publicado íntegramente el documento de las propuestas de los “expertos” escogidos por el equipo de Pablo Iglesias en materia económica.  Juan Torres y Viçens Navarro fueron los elegidos para la redacción del documento base, clicando aquí podéis acceder al mismo.

Para mÍ y para muchxs otrxs compas ha supuesto un nuevo jarro de agua fría. En las últimas semanas nos hemos llevado algunos palos por parte de la dirección del partido. El documento es, en mi opinión, un error estratégico, político y está inspirado por un espíritu socialdemócrata descafeinado que hará mucho daño de ahora en adelante a los procesos de transformación social profunda por la que llevamos ya tantos años luchando. No es un programa de respuesta a la emergencia social en la que vivimos, ni mucho menos, como nos han querido vender desde distintas voces autorizadas del partido. Esas mismas voces, así como en la presentación del documento, aseguran que el documento podrá ser -y deberá ser- modificado, enmendado, y es sólo el punto de partida de una construcción y trabajo colectivo. Esperemos  que así sea.

Dividiré la entrada en tres apartados que están entrelazados pero antes me gustaría compartir unas reflexiones de José Antonio Palao sobre el programismo:

“En política, uno de los efectos más claros de esta preponderancia neoliberal es precisamente el programismo. Porque una vez se hace del programa el principal bagaje de una formación se forcluye completamente su operatividad simbólica. Pareciera que solamente en algunas teorías políticas ha funcionado una concepción instrumental del lenguaje asociada a una concepción iluminista (…) de la razón, es decir, absolutista. El lenguaje, ya lo hemos visto, no tiene sólo una dimensión referencial o semántica, la tiene sobre todo simbólica (poética). Y un ciudadano no puede llevar a su existencia y hacer operativo un texto programático, pero sí un símbolo. De ahí que a veces esto sea más valioso que un programa. Ejemplos tenemos muchos. IU desprestigiada por pactar unas veces con el PP y otras con el PSOE, de acuerdo a un programa en perfecto precepto anguitista, porque el votante no puede dejar de verlo como una claudicación. Y el caso contrario de ERC, que ha sido completamente desleal a su programa y es continuamente premiada en los sondeos por la lealtad a los símbolos, que el pueblo catalán entiende como mucho más radical y profunda. Anguita, con su vista habitual, que ya nos costó ocho años de Aznar, no para de repetir que eso es una pantalla para la verdad de los recortes. No es cierto: para el pueblo catalán la verdad está mucho más del lado del derecho a ser consultado, independientemente de quién dirija el proceso y de cuál pudiera ser el resultado, porque eso lo constituye como pueblo, que de otros supuestos más afines al materialismo de manual. Si no se ha entendido eso no se puede hacer política emancipatoria en el siglo XXI.”

“…cuánto daño y cuántas tonterías se han dicho a cuenta del programismo, que no es más que un prejuicio liberal, es la ideología del contrato notarial…

I-El ordoliberalismo implícito de las propuestas económicas

En su perfil de Facebook, Rodrigo López Muñoz lanzaba una pertinente pregunta: Podemos tilda su programa económico de “socialdemócrata”. ¿Qué pensáis?” A lo que diversas personas, como Juan Domingo Sánchez Estop, respondían negativamente arguyendo que las propuestas y el paradigma se acercan más al ordoliberalismo alemán que no a un espíritu socialdemócrata como el de Rosa Luxemburgo o Lenin. Recordemos que la democracia social tiene como fin el superar el capitalismo. Por su lado,”Según el ordoliberalismo, el Estado debe crear un adecuado ambiente legal para la economía y mantener un nivel saludable decompetitividad a través de medidas que adhieran a los principios del libre mercado. En relación a esto, si el Estado no toma una posición activa para incentivar la competencia, emergerán monopolios (uoligopolios), que destruirán no sólo las ventajas del libre mercado, sino que posiblemente también afectarán la gobernabilidad, esto debido a que el poder económico también puede ser utilizado contra el poder político.” A esto hay que añadir lo que comentaba Sánchez Estop en la misma línea de debate: “Existe una variante “social” del ordoliberalismo, la que creó la República Federal Alemana como economía social de mercado antes que Estado. Suele confundirse la socialdemocracia con eso, pero el ordoliberalismo es el entierro de la especificad socialdemócrata que era la idea de una ruptura con el capitalismo mediante la organización obrera y la fuerza electoral.

Las propuestas económicas presentadas por Viçens Navarro y Juan Torres no buscan una democratización profunda o socialización de la economía. Buscan herramientas de cierta justicia social que puedan crear unas condiciones de nuevas acumulaciones capitalistas además de corregir ciertos efectos que produce la economía de mercado en las personas. Además de ello, enlazan directamente con una tradición izquierdista demasiado enmarcada y contextualidaza en la especificidad de los años 50, 60 y 70. Es decir, buscan en la mitología de la edad de oro del capitalismo, del welfare state, las soluciones para nuestro particular contexto histórico.

En aquel entonces, el capitalismo era de tipo industrial y fordista, con fuertes sindicatos y una gran movilización obrera en las fábricas. El crecimiento del PIB era sostenido y siempre estaba alrededor del 5-6-7% del PIB (cuando no más). Se cumplían ciertas leyes empíricas, como la de Okun -disminución de la tasa de paro cuando había crecimiento del PIB- y otras de tipo keynesiano como las relaciones entre la inflación y la tasa de paro. Para Navarro y Torres parece que seguimos en la misma estructura e infraestructura capitalistas, cuando los datos indican todo lo contrario. No es sólo que el sector servicios sea el muy ampliamente mayoritario (incluso en China ha superado al sector industrial en su peso sobre el PIB, en el año 2013 fue del 46% frente al 44% del sector industrial) con todo lo que ello conlleva (producción biopolítica, mercantilización y subsunción interiores de esferas antes no reservadas al mercado como pueden ser los afectos, la información, el conocimiento, economía completamente financiarizada, hasta el punto de que los obreros/trabajadores compran acciones de sus empresas…) sino que las leyes empíricas que anteriormente se cumplían, ya no se cumplen. Podemos tener crecimiento del PIB sin disminución significativa del paro. Los esquemas se rompen, aunque el núcleo duro del capitalismo sea el mismo, sus modalidades han cambiado.

Siendo el paradigma de Navarro y Torres el fordista, las medidas que se proponen para paliar y sacarnos de la emergencia social en la que vivimos son de carácter redistributivo y con vistas a cohesionar la economía interna bajo el paraguas de una soberanía nacional clásica. No extraña que en esa línea hayan propuesto refortalecer los sindicatos de fábrica o que ni siquiera propongan un cambio del modelo energético. En el diagnóstico hay, por lo tanto y de entrada, algunas cuestiones que no comparto para nada y que creo que marcan un camino equivocado. Deberíamos ir asumiendo que aunque el capitalismo, en su núcleo duro, sigue siendo el mismo ha cambiado en sus modos. Debemos aparcar las políticas redistributivas y fijarnos más en políticas pre-distributivas: renta básica universal y rentas máximas, reparto previo del poder, tierra, trabajo etcétera.

De esos diagnósticos, estas propuestas. Me parece tremendo que en las páginas 11 y 12 se propongan cambios a nivel europeo sobre el sistema  financiero y sobre política fiscal en el sistema financiero y no se incluyan medidas específicas de enorme importancia como la separación de la banca de ahorro/depósitos y la banca de inversiones (Glass Steagall) o que se defienda la creación de una banca pública cuando ya tenemos bancos semi-nacionalizados (se podría directamente nacionalizar). Tampoco se habla de eurobonos para una política fiscal común europea de mayor envergadura. Es, de todos modos, el apartado más completo y con mejor orientación. Me sorprende, de todos modos, que no se intente cambiar la directiva europea que prohíbe explícitamente el establecimiento de un IVA sobre productos de lujo, lo que ayudaría a poder establecer progresividad en los impuestos indirectos al consumo. Ahora mismo el tipo general del IVA está en el 21%, se podría establecer, como antaño, un IVA sobre productos de lujo al 33 o 35% (coches de gran cilindrada, joyas, diamentes, etc etc). Con la legislación europea vigente es imposible hacer algo parecido.

En el siguiente apartado del documento viene para mi, sin embargo, los elementos más problemáticos. Son las propuestas para hacer efectivo el derecho al trabajo. Y aquí ya viene la hecatombe en mi opinión. Uno: propuesta de las 35 horas. Parece que Navarro y Torres no se han detenido ni un momento a estudiar las consecuencias de esta medida en Francia (propuesta del PSF, Jospin). Las 35 horas no sirven absolutamente para nada más que crear distorsiones. La reducción de al jornada laboral o es a 24-28 horas o es, además de poco viable, no deseable. Yo soy partidario de dicha reducción, lo que no se puede es ir con medias tintas cayendo en la trampa aristótelica de evitar los extremos. En este apartado tendría que entrar la renta básica, pero lo han puesto en el apartado 5.4 (página 17), sobre el rescate a las personas. Esto ya nos deja vislumbrar el espíritu del documento,  ya que la renta básica universal deja de serlo para convertirse en renta mínima garantizada. Apaga y vámonos, ya he escrito dos artículos sobre la RBU y no vuelvo a ello. La renta mínima garantizada además de enmarcarse en la lógica asistencialista es hacer al Estado policía de los pobres, como ya tantas veces se ha denunciado.

Lo de renegociar la deuda con los mercados y no hacer ninguna mención a la Auditoría ciudadana de la misma es una bajada de pantalones antes incluso de entrar a jugar la partida. Todos sabemos que lo utópico es pagar la deuda, no el impagarla que es lo más realista que se nos plantea ahora mismo.

Muchas otras propuestas son bastante asumibles y compatibles con un cambio en la estructura productiva en la que vivimos. No todo el documento es desechable ni mucho menos, hay apartados sobre la pobreza a nivel mundial bastante buenos. Me produce tristeza, sin embargo, el que no se haga la distinción entre lo público y lo común o que no se quiera explícitamente marcar un camino de superación del capitalismo. Tampoco se habla muy claramente de la desprivatización aunque se hagan guiños a ella. El programa es en sí poco ilusionante y no está a la altura de nuestra coyuntura histórica. De aquí que quiera hacer una reflexión estratégica.

II-Reflexión estratégica o como asaltar los cielos para desplegar un proyecto más moderado que el del PSOE de los 80

Opino que, visto el programa/propuesta base económico, Pablo Iglesias y su equipo no han querido mojarse demasiado.  ¿Tanto hablar de Schmitt, Gramsci y Maquiavelo para ser una versión descafeinada de la socialdemocracia europea? No me hagáis reír. Yo hubiese entendido que la organización clásica, de partido jerárquico, de instrumento que democratiza materialmente la sociedad con su intervención pues se hubiese blindado de contaminaciones o intoxicaciones de carácter moderado o excesivamente ciudadanista visto el sentido común de época en el que vivimos. Pero, sinceramente, parece que los tiros no van por ahí. Si todo era para aplicar este programa no hacía falta hacer tanto paripé y tanto “sí se puede”, “es la hora de la gente” y demás eslóganes de marquéting tan sumamente vacíos de contenido. Al menos ten la honestidad de ser un poco radical en lo económico. Si, hagamos lo que hagamos, desde los medios seremos tachados de radicales y populistas y esto lo digo muy en serio. Estratégicamente, desde los medios, van a intentar estigmatizar y decir lo mismo sobre Podemos. Pues puestos a que digan lo que digan seremos unos utópicos (ya han atacado por ahí con un programa ultra descafeinado) haber hecho algo un pelín más radical. Nos vamos a ir escorando todavía más hacia el centro. Yo sinceramente creo o creía ingenuamente que Podemos era romper el tablero político, marcar una nuevas reglas del juego. Que pena que no se haya hecho lo mismo al nivel de la economía política y que hayamos caído en las coordenadas y marcos que nos impone el sistema neoliberal, sin imponer los nuestros propios.

Queda otra opción, que todo esto sea una estrategia comunicativa más para dar imagen de moderación de cara a los medios y la población. Así lo espero. Lástima que para eso se deba contar con unos círculos muy potentes y con mucho más poder que lo que se les quiere otorgar. Sin músculo popular no se podrá hacer un programa de cambio radical o transformación social profunda y Podemos irá, progresivamente, cayendo en lo clásico y más moderadamente abyecto. De aquí unas advertencias políticas de ahora en adelante…

III-Los riesgos políticos: dinamitación desde dentro de toda lucha popular

Como sigamos en esta línea Podemos se convertirá en la herramienta más reaccionaria conocida desde el PSOE. Habrá repolitizado y recogido muchísimos talentos que venían de los movimientos sociales y de la lucha política de transformación social para un repliegue sobre sí mismo que fortalezca al sistema, dejando en la marginalidad más absoluta todo movimiento de emancipación y liberación social. Será un durísimo golpe, nos habrán asestado el hachazo definitivo y desde dentro, desde las complicidades de las personas que desde abajo hemos y seguimos luchando. Habrán delimitado del todo el espacio de lo posible, cerrado y fortificado el paradigma dominante e imperante con ciertos arreglillos cosméticos. Es extremadamente preocupante, nos sumirá en depresión y cortará las alas de las clases populares. No podemos permitir que algo así suceda. Debemos seguir luchando con y por nuestros sueños. Hay que reconocer que es de las primeras veces que un programa político será debatido abiertamente entre muchísimos actores y agentes sociales, con un año de antelación.

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Algunas aclaraciones sobre la financiación de la Renta Básica II

La semana pasada escribí un primer artículo para aclarar algunas cosas sobre la financiación y conceptualización de la Renta Básica (click aquí), a la luz de los seminarios del economista Daniel Raventós. Para profundizar todavía más en los costes y en las reformas que habría que llevar a cabo para poder implementarla me he animado a escribir un segundo artículo.

imagesRecordatorio: La renta básica es una asignación monetaria universal, incondicional y exenta de impuestos. Esta asignación corresponde a aproximadamente 650 euros al mes (lindar de la pobreza según los baremos de la Generalitat de Catalunya).

Para que la medida pueda implementarse con éxito es imperativo la reforma integral del IRPF, acabar con la dualidad entre la renta del ahorro y la renta del trabajo e imponer un tipo fijo al 50%. Suprimir todas las deducciones, reducciones y tramos actualmente existentes en el mismo. En estos momentos, en Catalunya, el índice de Gini está en el 0,4104 (sobre renta bruta). Después de impuestos, el índice se reduce hasta el 0,365 (el impacto de los mismos es muy reducido). Con la Renta Básica, este índice se reduciría hasta el 0,25. Las desigualdades se reducirían, pues, enormemente.

Muchos economistas y muchas personas aseguran que la Renta Básica costaría aproximadamente 144 mil millones de euros al conjunto del Estado y que, por lo tanto, es imposible de aplicar (“¿De dónde saldría el dinero?”). El enfoque está mal planteado y por ello cae en el error. La Renta Básica supone una completa revolución en nuestra forma de concebir la fiscalidad y la redistribución de riquezas. Es a través del IRPF que se financiaría, con un constante flujo monetario que iría de arriba hacia abajo (de las rentas ricas hacia las rentas pobres).

Daniel Raventós y Jordi Arcarons realizaron un exhaustivo estudio con todos los datos disponibles del IRPF del año 2010 en Catalunya para proyectar y visualizar claramente de qué manera se financiaría la Renta Básica. En el año 2010 la cobertura de la población de Catalunya a través del IRPF era del 80% (queda pues un 20% de la población que está fuera del IRPF).

La primera parte de la propuesta de la Renta Básica es que a través de ese tipo fijo sobre las rentas fijado al 50% sería casi suficiente para poder financiar la totalidad de la misma según los datos disponibles (y haciendo una lucha efectiva contra el fraude fiscal en la declaración del IRPF, que, sin medidas demasiado revolucionarias, podría reducirse en 7 u 8 puntos percentuales sobre el PIB. Alcanzando, de esta manera, niveles de fraude fiscal equiparables a los de la media de la UE-15). No olvidemos que la renta básica es universal, todas las personas, todas, tendrán sus 650 euros al mes de Renta Básica (financiada a través de ese tipo fijo del 50% a todas las rentas declaradas).

Una vez hecho esto, debemos acordarnos de que un 20% de la población no está incluida en el IRPF. ¿De dónde vendría pues el dinero para financiar la Renta Básica de esa quinta parte de la población? Del ahorro del Estado en el resto de subsidios, becas, ayudas contra la exclusión social, vivienda y familia, que se suprimirían. En efecto, lo que hace la renta básica es romper con la lógica del Estado asistencialista y todos aquellos subsidios condicionados, becas -inferiores a 650 euros- ayudas etcétera,se suprimen, pues ya dispones de la Renta Básica.

Para el caso catalán, el ahorro es exactamente de 15 mil millones de euros al año (por ejemplo, de las prestaciones por desempleo inferiores a la renta básica nos ahorraríamos 3 mil millones de euros y de los gastos en administración unos 300 millones). El 20% de la población catalana no incluida en el IRPF es algo más de 1,6 millones de personas. Un rápido cálculo nos hará ver que el coste anual de la Renta Básica para esas personas sería de poco más de 11,3 mil millones de euros. Es decir, hasta tendríamos un remanente de más de 3 mil millones de euros, cubriendo el coste de la Renta Básica de las personas no incluidas en el IRPF, donde la financiación es directa.

Daniel Raventós y Jordi Arcarons han calculado que aún después de los ahorros y de la financiación directa vía IRPF faltarían, siempre para el caso catalán -pero que es extrapolable al resto del estado español- unos 7 mil millones de euros externos al sistema. De los 7 mil millones, 3,7 se cubren con el remanente de la diferencia entre el ahorro y el gasto anteriormente señalado y quedarían otros 3,3 mil millones de euros que se podrían sacar de otros impuestos sobre las riquezas (como el de sociedades o el de patrimonio).

Estos datos nos pueden ayuda a comprender que la Renta Básica no es un problema técnico, sino, como casi siempre en economía, un problema de voluntad política y relación de fuerzas. Los datos sí que son claros en relación a la financiación de la Renta Básica.

Pensad que de los 144 mil millones de euros extras -fuera reforma IRPF que han dicho los economistas pero que está mal calculado de entrada, es menos- que se necesitan para financiarla, aún así el Estado se ahorra aproximadamente entre 70 y 90 mil millones de euros de los actuales subsidios, prestaciones, becas etcétera que están por debajo de la Renta Básica, además de los ahorros en administración. En el caso catalán la cuestión es clara. Una lucha eficaz contra el fraude fiscal nos aportaría fácilmente entre 15 y 30 mil millones más y el resto que quedaría (entre 20 y 30 mil millones de euros, un 2% del PIB) de financiación externa vendría vía otros impuestos sobre las grandes riquezas (sociedades, patrimonio).

El gasto público tampoco descendería ya que las otra vías de financiación del Estado se mantienen, impuestos indirectos como el IVA. Por lo tanto, y reitero la idea, la Renta Básica no es un problema técnico sino político.

¡RENTA BÁSICA YA!

Algunas aclaraciones sobre la financiación y conceptualización de la Renta Básica I

Escribo este post a la luz de un seminario sobre Renta Básica que estoy siguiendo actualmente, dirigido por el economista Daniel Raventós.

Renta-Básica-logotxikia

Muchas cosas se han dicho y escrito sobre la propuesta estrella del programa económico de Podemos. Voy a intentar aclarar en este breve artículo muchos de los puntos que generan controversia o que no se han entendido del todo. Antes de nada es importante señalar que en economía siempre hay un grupo social que sale beneficiado y otro que sale perjudicado. No existe dentro de las coordenadas y de los parámetros establecidos por el sistema capitalista la posibilidad de que todo el mundo salga ganando, como si fuéramos un todo orgánico que persigue los mismos intereses. Una política económica siempre perjudica a un grupo social y beneficia a otro. Hace muchos años que las políticas nos perjudican a los trabajadores de rentas medias y bajas, parados y pobres. La Renta Básica se inscribe en la lógica de invertir y transformar esta tendencia y que sean las rentas altas las que se vean perjudicadas y las rentas bajas las que salgan beneficiadas.

La renta básica es una asignación monetaria universal, incondicional. Todo el mundo la recibe pero no todo el mundo gana. Hay que repetir esta idea, todo el mundo percibiría la cantidad monetaria establecida -650 euros al mes- sin discriminación de renta. ¿Esto significa que Amancio Ortega o Iker Casillas las recibirían? SÍ.

Estableciendo la universalidad de la asignación monetaria, eludimos la estigmatización de la pobreza así como al dedo acusador. Si una persona quisiera increparte o insultarte porque vives de la renta básica tú podrías contestarle: “pues sí, al igual que tú”. Al mismo tiempo, el Estado se ahorrará una cantidad ingente de dinero que se pierde en la administración y gestión de los subsidios. Pues, no lo olvidemos, una vez se implemente la renta básica desaparecerán todos los subsidios y ayudas sociales pecuniarias.

“Todo esto es muy bonito, pero, ¿Cómo se va a financiar tal cosa? ¿No es una utopía?” Estas preguntas apuntan al núcleo duro de la propuesta y se repiten mucho en los medios. La respuesta es sencilla, a través de una reforma fiscal profunda. ¿De qué manera o en qué dirección debe ir esa reforma fiscal? Pues acabando con la dualidad existente en el IRPF (renta del capital-renta del trabajo) y establecer un único impuesto con un tipo nominal fijo al 50%, eliminando todos los tramos que actualmente existen así como todas las deducciones. Esto puede sorprender a más de uno. Es contraintuitivo pensar que un tipo fijo pueda llegar a ser progresivo. Pero lo es y mucho, pues tenemos la renta básica. Os voy a dejar un cuadro para que se visualice mejor: (son cuadros a modo de ejemplo):

Base imponible Retención Total limpio
1000 10% 900
100000 45% 55000
 Base imponible Retención Renta Básica Total limpio
1000 50% 650 1150
100000 50% 650 50650

Cómo se puede observar a través de este cuadro, siendo la renta básica una asignación universal y exenta de impuestos, ésta siempre se suma a lo que se ha retenido de la base imponible. Así, por ejemplo, si actualmente en bruto estás cobrando 2000 euros al mes pues se te retendrían 1000 euros (50%, tipo fijo) pero se te sumarían los 650 euros de la renta básica, por lo que en limpio te quedarían 1650 euros.

La medida está calculada para que beneficia a todos los trabajadores pobres así como personas que realizan tareas y trabajos no remunerados. Es una redistribución de rentas, de las más altas hacia las más bajas (lo contrario de lo que ocurre actualmente). Y es completamente asumible por un Estado como el Estado español, si hubiera la voluntad para ello. Además de esta reforma fiscal profunda hay que luchar eficazmente contra el fraude fiscal. Pensemos que con el aumento de consumo de las clases populares aumentará la recaudación del Estado vía impuestos indirectos. Aunque ésta no es la cuestión a tratar en este breve artículo. Tan sólo hay que visualizar que todo esto es técnicamente posible, que no sería un despilfarro de dinero público como nos lo quieren pintar desde los mass media. Y, todavía más importante, se suprimen muchos gastos inútiles de la administración (en control de las personas que reciben subsidios etcétera). Además de ello, no podemos sino contraargumentar la falacia de los incentivos perversos. Actualmente, con ayudas condicionadas, hay una trampa de la pobreza ya que muchos subsidios están condicionados a tu condición de pobre. Si aceptas un trabajo de mierda pierdes el subsidio, los incentivos para seguir cobrando el subsidio en vez de aceptar el trabajo son muy elevados.

Algunos preguntarán, llegados a este punto, “Pero, aunque todo esto está muy bien, ¿No caeremos en una tendencia inflacionista imparable? La respuesta es no. No tan catastrófica como nos lo quieren hacer creer. No se está generando nueva masa monetaria, sino que se está redistribuyendo una riqueza que ya existe. En todo caso, aumentarán los precios de los productos/bienes de primera necesidad, que son los que mayormente consumimos las clases populares, lo que puede provocar, en esos mercados, leves tendencias inflacionistas. Pero muy lejos de cualquier tipo de hiperinflación apocalíptica.

Por último, la renta básica es esencial en una sociedad postindustrial en la cual los sindicatos de clase han perdido mucha fuerza. La renta básica es entonces nuestra mejor arma para poder negociar salarios dignos frente al empresario, que siempre busca pagarte lo menos posible. En el mismo orden de ideas, una existencia material garantizada y mínimamente digna es imprescindible para poder tener un mínimo de libertad política, además de que por nuestra condición de animales humanos debemos tener la posibilidad de vivir nuestra vida sin imposiciones estructurales que, además, están para el provecho y para el mantenimiento del privilegio de unos pocos.

¡RENTA BÁSICA YA!

216 mil millones de ayudas directas a la banca

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A veces, la retórica queda completamente vacía de contenido frente a los datos. Hoy, 2 de diciembre, La Vanguardia ha realizado un informe que desvela todo el dinero público desembolsado para la banca desde que comenzó la crisis. Nada menos que la friolera de 216 000 millones de euros es la cantidad total que se ha destinado de forma directa a la banca. Esto representa el 21% del PIB español y, según el mismo reportaje, probablemente no podamos recuperar 120 000 millones. Para que nos hagamos una idea de lo que son estas cifras, cada año la partida total destinada en el conjunto del estado español (comunidades y estado central) a sanidad es de 80 mil millones de euros. Tendríamos prácticamente tres años gratis de sanidad (sin necesidad de recortes o incluso aumentando de los recursos destinados a la misma si se deseara) si no se hubiera destinado dinero público a la banca. Otro dato es el gasto público social en España por año (230 mil millones de euros), prácticamente equivalente.

Los economistas podrán argumentar lo que quieran, que si el Estado del bienestar es insostenible, que si hay que privatizar para mejorar la gestión pública o que únicamente podemos salir de la crisis recortando el gasto público. El hecho evidente, a la luz de estos datos, es que el gasto público se ha incrementado enormemente debido sólo al dinero enviado a la banca. El lema “se salvan bancos en vez de a personas” se hace más veraz que nunca y negarlo es pura demagogia. Miren los datos. Esto supone un doble problema, por un lado la necesidad de más ingresos (mermados por la propia crisis económica) para poder pagar los intereses de la deuda contraída para ese mismo desembolso (con los bancos a los que salvan por cierto) además del dinero que perderemos en sí (120 mil millones de euros) y, por el otro, la necesidad de recortar en el gasto público social y productivo (para poder pagar esas deudas) lo que no solo supone un retroceso social sino que además es económicamente suicida (se deja de invertir en sectores productivos).

Imaginemos por un momento que en vez de destinar 216 000 millones de euros a la banca los hubiéramos destinado a las familias con menos recursos. 5 millones de familias habrían podido disponer de aproximadamente 42 mil euros extra, cantitad que podría haber servido para pagar numerosas deudas contraídas con los bancos y para darles un respiro.

Muchos de los banqueros son los que luego defienden el libre mercado, por mucho que vivan del Estado. Algunos economistas ultraliberales son consecuentes con sus creencias y afirman rotundamente que no se debería haber salvado a ningún banco. El problema de sus posiciones es que se encuentran un poco cojas ya que no son capaces ni de leer  ni de interpretar el papel del Estado en un sistema capitalista. Es bastante evidente -y aquí tanto Marx como Lenin nos sirven estupendamente bien- que el Estado es una herramienta de la clase dominante para oprimir y subyugar al resto de clases sociales. El Estado está al servicio de las elites y no al contrario (como algunos economistas liberales han pretendido decirnos) y por eso no sorprenden demasiado estas escandalosas cifras.

Con más fuerza que nunca, tenemos que gritar que no debemos y que no pagamos su deuda. El aumento de nuestra deuda pública (del 37% del PIB en el año 2007 al casi 80% del PIB en este 2012) se debe casi exclusivamente a este desembolso de dinero público hacia una banca usurera (al menos en 21 puntos percentuales) cuyas prácticas matan centenares de ciudadanos al año y envían a la miseria material y personal a centenares de miles. Tenemos que recuperar y utilizar el concepto de deuda odiosa para no pagar esta deuda. Al menos 15 puntos percentuales de nuestra deuda deben ser condonados ya que no han servido para mejorar el bienestar de la ciudadanía (para el interés general), fue contraída de manera opaca, a espaldas de los ciudadanos, y con el consentimiento de los prestamistas. Además de ello, está el tema de los intereses. Este año 40 mil millones es la partida destinada a pagar intereses de esta deuda ilegítima (un 4% del PIB). En total, como mínimo, 20 puntos de nuestra deuda es ilegal e ilegítima.

Por cierto, es curioso el mensaje que se envía. Los culpables de esta crisis son, esencialmente, los bancos (confabulados con los regimenes políticos y las grandes empresas) y el premio por ello es darles más dinero. Socializando pérdidas, privatizando beneficios elevado al cuadrado.

Nuevo batacazo para los partidos del Régimen

Cada vez se nota más la crisis y hundimiento del sistema político y económico imperante en los últimos 30 años. Aunque nos intenten manipular y aunque sea cierto que la clase dominante está muy fuerte las señales son inequívocas. Por un lado está la crisis económica que deja en evidencia las carencias del sistema capitalista en su conjunto (cuya única salida es el fortalecimiento de las elites contra el resto de la sociedad) así como la imposibilidad de alternativas dentro del único marco que es capaz de ofrecernos. El profundo cambio en las relaciones de producción dejan anticuados todos los viejos axiomas liberales y acentúa el poder del 1% contra el resto, declarando una guerra abierta de clases sociales sin más en la cual el 1% de la población posee el 43% del PIB mundial y en el cual la economía es simplemente un mecanismo de explotación,  sin ninguna aspiración o vistas al bienestar general originario del liberalismo clásico de adam smith, bien retratado en las palabras de  Jürgen Donges a Jordi Évole: “el futuro se reduce a la decisión entre paro y precariedad”.

Por otro lado está -como no podía ser de otra forma- la crisis del sistema político. Por una parte, todos los partidos que gestionan desde los diferentes gobiernos la crisis están siendo derrotados en las urnas (todavía en la lógica tradicional del juego parlamentario). Por otra parte, está la respuesta de la multitud creativa en las calles con masivas manifestaciones en todos los países (que además han roto con la vieja gramática política). La crisis de las obsoletas estructuras institucionales y de la democracia representativa puede vislumbrarse con más fuerza que nunca en cada una de las elecciones que se celebran en Occidente. El caso paradigmático es Grecia, donde Syriza estuvo a punto de ganar los comicios y que actualmente ya encabeza todas las encuestas. Tampoco podemos olvidar el caso islandés que ayer sábado aprobó una nueva constitución surgida desde abajo. Por último y es la noticia del día de hoy, están los resultados de las elecciones vascas y gallegas. Nos intentan tergiversar las interpretaciones reales de los resultados pero un simple vistazo nos hará ver como está cambiando el sentir social y como se plasma en las urnas (que como todos sabemos tienen muchas limitaciones pues entran dentro del juego del poder y, como tal, quieren perpetuarse aunque estén sufriendo una crisis deconstituyente sin precedentes).

La clase dominante nos intentará imponer su particular interpretación de los resultados. Yo, humildemente, intentaré hacer una que se ajuste con datos objetivos y de resultados. Empecemos por Galicia ya que parece que el PP ha revalidado la mayoría absoluta y que sale reforzado. Primera gran estafa que nos querrán imponer. Si bien es cierto que en número de diputados ha aumentado (de 38 a 41) es en los votos donde observamos la contestación ciudadana. El PP ha pasado de tener casi 800 000 votos en el 2009 a tener  apenas 650 000 (su peor resultado desde 1989) y el PSG ha pasado de 550 000 a casi 300 000. Total de votos perdidos por los partidos tradicionales del régimen: más  de 400 000 (una auténtica barbaridad). Los partidos que ofrecen proyectos alternativos y que se enfrentan al sistema (el BNG y AGE) han pasado, en su caso, de 270 000 votos a casi 340 000, un aumento de 70 mil votos (nada desdeñable). Este último dato es importante ya que el descenso de votos de los dos partidos del Régimen puede ser explicado por la abstención (que, efectivamente, probablemente sean votantes del PP y del PSG) pero claro, ¿por qué si aumenta tanto la abstención y -lógicamente- desciende el número de votos aumentan los votos de opciones alternativas? La respuesta puede ser bastante sencilla..básicamente por la misma regla de tres, se están buscando alternativas. El voto blanco y nulo ha representado el 5% del total de voto emitido.

Luego está el caso vasco que es cierto que puede responder a otras lógicas pero que sigue la misma dirección. El PNV (que es un partido tradicional y anclado en el sistema aunque no estuviera en el poder durante la crisis, lo que le habrá ahorrado un desgaste) pierde 20 000 votos (no es mucho). El PP y el PSE, por su lado, pierden la friolera de 120 000 votos (es un 13% del total de electores, una cantidad muy importante). El partido que se presentaba con un proyecto alternativo de sociedad y de ruptura sistémica (Bildu) ha tenido 275 000 votos.

Por último, no podemos obviar que la abstención deje de aumentar, ilustrando el desencanto que se tiene con el actual sistema.

Estoy particularmente esperanzado con los resultados electorales que se van produciendo en todos los países. Están  cristalizando el descontento y la crisis del sistema. Aun así y de forma evidente, no podemos bajar la guardia. En Hungría están haciendo campos de trabajo para inmigrantes y parados, la censura y la represión en la UE están aumentado de forma preocupante y la clase dominante está a un paso de imponer un régimen brutal neo-dictatorial. Ya no habrá retorno, o lo cogemos todo o nos lo quitarán todo.

Desmontando mitos

Una vez más, quiero compartir con todos vosotros una de esas ilustrativas imágenes que nos ayudan a comprender lo que está pasando:

A través de esta imagen podemos vislumbrar uno de los principales problemas que dieron origen a la crisis (la deuda privada) y podemos desmitificar el hecho de que hayamos sido nosotros, los ciudadanos de a pie, los que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Como se puede apreciar en el gráfico, las rentas superiores estaban mucho más endeudadas que las rentas inferiores (en el 64,5% de los casos tenían deudas frente al 17% de las rentas bajas).

En efecto, fue la deuda privada y principalmente la deuda de las grandes empresas la causante de la burbuja que acabó estallando provocando la crisis económica particular de nuestro país. La deuda pública representaba un 37% del PIB en el 2007, cifra similar al del endeudamiento de las familias y muy inferior a la deuda de las PYMEs (3% de la total). La que era insostenible era la deuda de las grandes empresas y la banca (aproximadamente 130% del PIB) y lo que está sucediendo ahora es que hay un trasvase de la deuda privada de esas grandes empresas y bancos hacia la deuda pública. Ésta, ha aumentado más del doble en lo que llevamos de crisis pero si no pagáramos intereses sería del 14% del PIB. De hecho, los 40 mil millones de euros en recortes que ha presentado el PP para los presupuestos del 2013 corresponden exactamente a la cantidad que vamos a desembolsar en intereses durante este año.

Ni el endeudamiento de las familias (alimentado por la banca y las dinámicas sistémicas, ya que el salario se ha estancado durante los últimos 15 años en el estado español) ni el endeudamiento público están en el origen de la crisis. Lo hemos repetido muchas veces pero no viene de más seguir recordándolo para poder afrontar con un mínimo de realismo las consecuencias y las soluciones de la crisis del capitalismo.

Otros datos que se hicieron públicos ayer son igualmente escandalosos. Así, un informe de comisiones ha desvelado que más de uno de cada 3 asalariados cobra 641 euros al mes o menos, la brecha social no hace más que agrandarse y devenir insostenible. Del mismo modo, los millonarios españoles han aumentado su riqueza durante este periodo de crisis, las cinco mayores sociedades de inversión de magnates, que sólo pagan el 1% de impuestos, han crecido de 1.638 a 1.818 millones de euros. Nos dijeron que no hay lucha de clases, que todos somos clase media….otro mito que se desmorona. Aquí no es que haya una lucha de clases, hay directamente una guerra, una guerra que están ganando de forma bochornosa. Tendremos que innovar todavía más en nuestra forma de organizarnos, de todas formas el conflicto social abierto parece ya inevitable, hay que terminar de una vez por todas con el expolio de clase.

Las condiciones del rescate y la democracia

Hace cosa de un mes, Rajoy anunció ante los ciudadanos españoles que el rescate financiero no era un rescate de país sino “una línea de crédito”.  Hoy, debemos plegarnos ante la evidencia y confirmar aquello sobre lo que ya sospechábamos: el dinero no es gratis y Europa nos exigiría una contrapartida. Podíamos aventurarnos en las medidas concretas que nos impondrían y no nos hemos alejado tanto de la realidad (la experiencia de Grecia, Irlanda y Portugal nos ha permitido ser buenos oráculos). Subida del IVA general del 18% al 21%, muchos bienes y servicios que estaban integrados en el IVA reducido (que tributa al 8%) pasarán al IVA general, suponiendo de esta forma un incremento de un 162,5% del IVA en los mismos, supresión de la paga extra de navidad de los funcionarios, reducción de las prestaciones de desempleo y aceleración del retraso de la edad de jubilación legal a los 67 años.

El Partido Popular se opuso fervientemente a todas las medidas que hoy defiende, realizó una campaña agresiva en contra de la subida del IVA realizada por el gobierno de Zapatero, votó en contra y se opuso al retraso de la edad de jubilación y criticó la bajada de sueldo de los funcionarios. La hemeroteca no perdona. Cada  vez me inclino más a pensar que el PP ha utilizado una inteligente estrategia gramsciana para destrozar la democracia desde dentro. Visto que el golpe de estado de Tejero no dio los frutos esperados han sofisticado sus métodos y lo que hacen es utilizar los mecanismos democráticos existentes para deslegitimar y reducir la democracia a su más bajo nivel. De esta forma, no sorprende que les de absolutamente igual todo lo que hubieran dicho en el pasado, que ensalzan la menudencia del debate público (no es casualidad que Rajoy haya eliminado para este curso el  clásico debate sobre el estado de la nación), que repriman y condenen de forma automática todo canal de participación política (como puede ser la manifestación) y que, de manera más general, demuestren a la multitud la insignificancia de votar y la inocuidad de las opiniones díscolas. Envuelven todo esto con el odio social, de clase, del “que se jodan” de la niñita de papá Andrea Fabra.

En efecto y tristemente parece que nos encontramos ante la irrelevancia del sistema democrático. Llevamos un año denunciando de forma mayoritaria las carencias de nuestra famélica democracia, denunciamos que esta es inexistente y no nos falta parte de razón pero, al mismo tiempo, asistimos a un ataque mucho más sútil realizado desde dentro de la misma. Ese ataque consiste en desprestigiar a la democracia misma para que acabemos sintiendo un recelo insuperable y dudemos de esta forma de organización política. También utilizan mecanismos explícitos, como la reforma del poder judicial o el nombramiento del nuevo director de RTVE, además de gobernarn a base de decretazos. Por ello es importante reclamar más democracia y por ello es importante recuperar a la misma en el sentido más amplio del término.

Hecho este paréntesis, entraré de lleno en el aspecto económico del rescate. Primero me gustaría señalar una cosa que se suele pasar por alto y que refuerza la tesis de que estas medidas suponen un saqueo sin precedentes para la población española y un suicidio económico. Si tu economía está orientada a la exportación -como ocurre de forma mayoritaria en los países africanos y, en menor medida, en países como Alemania, China o Corea del Sur- puedes pasarte de todo lo que sea política económica interna, Es decir, si tuviéramos una economía exportadora todas estas medidas (aunque crueles y antisociales) podrían servirnos hasta un cierto punto ya que la demanda interna no tendría un papel importante que jugar. Pero en España, el 70% del PIB depende de la demanda interna. Es decir, nuestra economía depende del consumo y de la oferta interior. Aumentar un impuesto regresivo como el IVA es contraproducente en todos los sentidos, por un lado es injusto desde el punto de vista social (perjudica más a los que menos tienen) y por el otro contrae la demanda y, por ende, la oferta interna. Generará más desempleo ya que muchos negocios no podrán soportar la subida sin deshacerse de algunos empleados (además de la pérdida de poder adquisitivo del resto, que dejarán de comprar). Es una medida pro-cíclica, que alimenta la recesión.

La supresión de la paga extra de Navidad para los funcionarios sigue la misma línea, reducirá la demanda interna ya que  éstos dispondrán de menos dinero. El dinero que se recaudará tanto del IVA como del ahorro de la paga extra será destinado a un mercado financiero ineficiente (esto lo repito siempre porque es de enorme importancia recordarlo, clicar en el enlace, no lo digo sin fundamentos), para intentar salvar a la banca alemana y francesa, muy expuestas a los riesgos del país.

No es que el dinero recaudado lo vaya a despilfarrar un gobierno que intrínsicamente sería ineficaz  sino que se destinará al pago de la deuda pública y a la reducción del déficit, que a causa del mismo rescate que impone estas condiciones aumentarán enormemente (aunque aparentemente parezca que nos hayamos librado de pagar los intereses continuaremos siendo el aval, además estas condiciones agravarán la situación económica destrozando todavía más la estructura productiva del país y la demanda interna).

El círculo vicioso de recortes-recesión-recortes-recesión sigue sin tener remedio, llevamos ya 2 años con estas políticas (ahora se acentúan, como queriendo demostrar todavía más la ignominia de los gestores que las implementan, ya que cualquiera puede constatar que no han servido sino para empeorar la situación) y nadie parece tener la voluntad de pararlas. Asistimos al nacimiento de la cleptocracia. No pueden ser tan imbéciles, si hacen todo esto es por buenas razones: las empresas del IBEX-35 suben el sueldo a sus consejeros un 4,4% (noticia del 11 de julio del 2012).

Por cierto, hay un tema que suele aparecer de forma constante en los medios de izquierdas y entre las personas pertenecientes a dicha sensibilidad que consiste en afirmar que debemos aprovechar este momento de crisis para empezar a aplicar políticas partidarias del decrecimiento. Ya que se está reduciendo el PIB a causa de la crisis podemos seguir en la misma línea para salvar el planeta. Entiendo que el decrecimiento debería ser compartido de igual modo por todos y que,implícitamente, implica una redistribución de la riqueza y el trabajo (cosa con la que estoy de acuerdo). Aun así, no perdamos el oremus, no caigamos tan fácilmente en la trampa. El PIB es simplemente el conjunto de transacciones realizadas en una econoía dada, no nos dice absolutamente nada sobre el tipo de consumo que se realiza. Por ejemplo, en los últimos 10 años en EEUU , aunque el PIB haya crecido la cantidad de energía requerida para ese aumento del PIB disminuye cada año de un 2%. Y esto es fácil de comprender, ultimamente han aumentado mucho las empresas destinadas a ofrecer servicios que no contaminan en absoluto al medio ambiente aunque aumenten el PIB, tales como clases de yoga, empresas de asistencia psicológica y de forma más general, la atención al público (estos son solo algunos ejemplos para comprender este fenómeno).  No hace falta recurrir de forma automática al decrecimiento, simplemente se puede reorientar el crecimiento hacia trabajos y servicios más intelectuales, culturales o del mismo fomento de energías renovables. Internet y las nuevas tecnologías ofrecen el marco perfecto para profundizar en todo esto.