Balance del gobierno de Hugo Chávez

HUGO CHÁVEZ D.E.P., HASTA SIEMPRE COMANDANTE

El delicado estado de salud de Hugo Chávez puede significar su repentina muerte. Muchos están ansiosos por este esperado momento e incluso por la celebración de unas nuevas elecciones.

Hugo Chávez se ha convertido en el icono de la nueva izquierda latinoamericana, sus polémicas declaraciones y sus 14 años de gobierno no han dejado indiferente a nadie. Con él empezó una nueva y esperanzadora oleada de políticos y política en Latinoamérica. Se abandonó la lucha de guerrillas y el marxismo-leninismo para apostar por la democracia radical. Correa en Ecuador, Evo Morales en Bolivia o Mújica en Uruguay, sin olvidar a Kirschner en Argentina, son algunos ejemplos –con todas sus diferencias y matices- del éxito de esta nueva corriente.

La prensa occidental ha sido sangrante y extremista a la hora de lidiar con las realidades de estos países. En muchas ocasiones, se llega al ridículo periodístico cuando hablan de Chávez. Así, por ejemplo, en un artículo de El País el pasado 30 de diciembre del 2012 se puso, en el escaso espacio de dos frases, tres veces la palabra “populista” al referirse a Chávez y Venezuela (antepenúltimo párrafo) de forma peyorativa. No se puede hablar de socialismo del siglo XXI o de líder venezolano a secas. En este post, haré un breve balance de los 14 años de gobierno de Hugo Chávez.

Los detractores de Chávez suelen encontrarse con un gran problema a la hora de criticar económica y socialmente el estado actual de Venezuela. En efecto, las principales variables macroeconómicas (crecimiento del PIB, déficit y deuda pública, tasa de desempleo, inflación, pobreza o gasto público social) muestran una realidad bastante positiva. Los economistas –sobre todo los liberales- se suelen concentrar en esas variables para mesurar el éxito de las políticas económicas. Yo no me invento datos, todos los extraigo de la web del Banco Mundial y, para el caso de Venezuela, son muy buenos. En la época de bonanza, 2003-2007, el PIB creció de media un 10% por año, en la etapa de crisis actual, 2008-2012, un 3,5% (dos años de recesión y tres años de crecimiento, al 4 y 5%, lo que técnicamente implica, ya que son los dos últimos, que Venezuela salió de la crisis). El paro, por su lado, descendió del 18% en el año 2003 al 7% actual. La pobreza, se ha reducido dos tercios, pasando del 60% en el año 2000 al 25% de la población hoy en día y erradicando la pobreza extrema (ya casi nadie pasa hambre). El salario mínimo es el más alto de toda Sudamérica (477 dólares al mes). Se ha incrementado enormemente el gasto para sanidad y educación y ya prácticamente no existe analfabetismo. Todo ello se ha conseguido sin desequilibrar las cuentas públicas. Había superávit del PIB en la época de bonanza y, ahora, un ligero déficit. La reforma agraria también fue de enorme importancia y dio tierra y dignidad a miles de campesinos.

Ahora bien, hay un indicador que es preocupante y es al que se aferra toda la oposición: la inflación. Ésta, ha sido, en los últimos cuatro años, de entre un 25 y un 30% por año. Probablemente se deba a una nefasta política monetaria (la creación del Bolívar). No todo puede ser perfecto. Es muy importante trabajar en ese sentido ya que las críticas son acertadas y fuertes.

De todas maneras, es innegable el progreso económico y social de Venezuela durante estos 14 años. Es por ello que la prensa occidental ataca al chavismo por dos flancos muy débiles, a saber, la criminalidad y la corrupción. La primera se ha disparado y la segunda sigue siendo un problema endémico del país. Chávez suele refugiarse en un subterfugio para eludir la crítica de la criminalidad. Argumenta que los menores desamparados y que se criaron en la calle en los años 90 por la pobreza extrema que había ahora tienen entre 20 y 30 años y son los causantes de la criminalidad. Al no haber conocido otro medio de supervivencia los suele dar por irremediables y casos perdidos. Es un argumento bastante endeble, es importante trabajar mucho en este aspecto dando más oportunidades laborales y formaciones así como integración social.

Hay un tema que suele ser poco comentado debido a la tergiversación de los medios occidentales; la profunda democratización que ha hecho Chávez en Venezuela. Primeramente, dando voz y existencia como parte de la realidad social a los indígenas, excluidos, marginados y pobres de Venezuela. Actualmente ya participan activamente en la vida social y política del país. Ha sido un proceso de integración muy democrático y ejemplar. Por otro lado, a nadie se le escapará que Chávez ya perdió un referéndum para la aprobación de la constitución bolivariana y aceptó la derrota. Además, se sigue presentando a elecciones competitivas y la oposición reconoce los resultados. Diversas regiones son gobernadas por la derecha. Para ser un dictador es más democrático que nuestro actual sistema en el estado español. De hecho, siempre me ha parecido curioso que un jefe de estado no votado por nadie y designado por un genocida fascista como lo fue Franco se atreva a mandar callar a un líder electo. Y aquí lo aplaudimos. Que Juan Carlos se presente a unas elecciones como hace Hugo Chávez y luego ya hablamos. Pero esto es lo de menos, en un país –España- donde no existe la separación de poderes (queda perfectamente plasmado en la figura de los indultos que dispone el poder ejecutivo, llevamos 5000 en 10 años y siempre para corruptos o torturadores), donde se encarcela y juzga a raperos por expresar su opinión (Pablo Hassel), o a twiteros por citar a Gramsci, o a huelguistas además de prohibir filmar las manifestaciones no se puede dar lecciones de democracia a nadie. Al menos en Venezuela tienen medios de información y opinión enfrentados ideológicamente, proponiendo mundos antagónicos, aquí todos los medios son portadores del pensamiento único, todos se meten con Chávez, todos adulan al rey.

Desde aquí, esperemos una pronta recuperación de Chávez y ¡adelante con la revolución bolivariana!

Algunos documentales:

The war on Democracy:

La revolución no será televisada

Al sur de la Frontera