Parada filosófica: dialéctica hegeliana e historicismo marxista

En los tiempos convulsos y de cambio que nos ha tocado vivir muchos escenarios se abren ante nosotros desde múltiples campos (filosofía, sistema económico, política…). Humildemente me propongo, con este post, ofrecer algunas claves y clarificaciones conceptuales sobre el historicismo marxista y la dialéctica hegeliana (pues están intimamente ligados). Aunque hace varias décadas que se ha renegado desde el propio marxismo la dialéctica de la lucha de clases como motor de la Historia (sobre todo por la evidencia histórica, nuevas clases han aparecido y el proletariado no ha destrozado a la burguesía, más bien al contrario) no está de más comprender la lógica y la retórica presentes en ella y el porqué de la superación de la misma.

La dialéctica hegeliana del amo y el esclavo nace de la siguiente pregunta: ¿Dónde empieza la Historia? Hegel hace una abstracción para responder a esta pregunta y asegura que la Historia comienza con el enfrentamiento entre dos conciencias humanas y la negación de una de ellas. ¿De dónde surge este enfrentamiento? A diferencia de los animales (que desean cosas), los humanos deseamos deseos, más concretamente, deseamos el deseo del otro y el reconocimiento de nuestro deseo (su sometimiento a nuestro deseo). El problema de este enfrentamiento es que lleva una contradicción intrínsica y es, por lo tanto, un enfrentamiento a muerte. Es en este instante cuando uno de los dos, ante el temor a la muerte, renuncia a su primer deseo de desear los deseos del otro. Nace, de esta forma, el amo (el que no renunció y somete al otro que tiene miedo a la muerte) y el esclavo (el que por seguir viviendo cede a los deseos del amo). El problema es que el amo está insatisfecho pues no está en una relación de igual a igual con el otro (ya que es un esclavo) y su reconomiento no es digno de tal. Pone entonces al esclavo a trabajar y él se dedica a la vida ociosa. Para Hegel, el trabajo, el transformar la materia, crea la cultura y esto provoca que el esclavo se sienta más humano que su amo ocioso y descubre la libertad (esta idea será recogida por Sartre, que asegurará que el humano es siempre libre. Foucault, por su lado, argumentará que allí dónde hay poder hay libertad). Tenemos entonces la dialéctica construida: hay una afirmación (primer enfrentamiento, aunque aquí todavía no empieza la Historia), una negación (el amo niega al esclavo al someter su conciencia), una negación de la negación (el esclavo niega al amo al superarlo a través de la cultura) y de éstas deberá surgir una afirmación que contenga a los dos contrarios.

Marx es un hegeliano, lo estudió profundamente y copió esta forma de interpretar la Historia (como lineal y fruto de la dialéctica) aunque en vez de partir de una abstracción, de una especie de idealismo (individuos, concienca), quiere partir de la materia (materialismo histórico). En mi opinión, la metafísica de la Historia que realiza Marx es lo más débil de toda su teoría y, curiosamente, es en lo que los regímenes comunistas pusieron más énfasis. A diferencia de Hegel, Marx asegurará que hay un devenir histórico, una necesidad histórica -de ahí la metafísica- que es que la clase obrera acabe tomando el poder y con ella, al terminarse la dialéctica pues no tendrá una negación, el fin de la Historia. Para Marx -como para Hegel- la Historia tiene una lógica interna, lineal y dialéctica (la lucha de clases para Marx). En su caso, por poner su ejemplo, hay una afirmación (la nobleza) una negación de la afirmación (la burguesía contra la nobleza) y después una negación de la negación (el proletariado contra la burguesía) y de estos dos contrarios surgirá una nueva afirmación (que en el caso marxista y en este ejemplo supone el fin de la Historia). Antagonismo de clases, materialismo..tenemos muchas de las aportaciones de Marx a la filosofía en esta interpretación de la Historia.

Foucault fue uno de los que rechazó de raíz esta concepción metafísica de la Historia argumentando que ésta es discontinua y, por lo tanto, no lineal e impredecible. No es muy complicado rebatir la tesis de que la Historia es lineal, si así lo fuese tendríamos la capacidad de predecir el futuro y que yo sepa nadie lo ha hecho a muy largo plazo (se puede predecir con algo de exactitud que pasará en 5 o 10 años, pero no en 20,30, 50 o el fin de los tiempos). Existe siempre un elemento, una parcela, de incertidumbre fruto del propio comportamiento humano que genera nuevos escenarios a través de su creatividad y de su libertad. Además, que Marx se equivocara en sus predicciones ya nos puede permitir sospechar de la consistencia de su teoría que tan clara y científica nos podría parecer. Es siempre empresa complicada el ser un científico e intentar hacer de un proceso en el cual tú mismo participas un objeto de estudio completamente objetivo. De hecho, la Historia la escriben personas (historiadores en muchas ocasiones) y éstos son subjetivos e impregnan su trabajo con su propia interpretación de los acontecimientos. Por otro lado, abarcar absolutamente todas las acciones que suceden en un tiempo y un espacio determinado es materialmente imposible y muchas veces no puedes saber que impacto tiene una pequeña acción en un pueblo en el transcurso histórico. Con todo esto no quiero decir que la Historia no exista o que no hayan pasado las cosas que pasan pero sí que se puede tener cierta reticencia a la hora de asegurar que la Historia sea una ciencia exacta, objetiva.

Marx es un gran teórico y muchas de sus tesis nos siguen sirviendo para interpretar la realidad pero es un imperativo el ir renovándolo (como ya hace tiempo que ocurre a nivel académico con la Escuela de Frankfurt o con nuevos pensadores contemporáneos como Negri o Bensaïd) y rechazar algunas de sus teorías de forma radical. Aparte y como ya lamentablemente hemos podido comprobar, existe una dimensión muy totalizante en el materialismo histórico.

En esta entrada he hablado de la concepción historicista utilizada por los marxistas tradicionales. El marxista Moishe Postone reinterpreta los textos marxistas desde otra perspectiva y opina que Marx nunca fue un positivista, como así lo interpretó la línea mayoritaria del marxismo occidental. De esta forma, para Postone, la crítica en Marx se inscribe en el objeto y no es externa a él. La diferencia entre las concepciones de las dinámicas históricas, según Postone, entre Hegel y Marx sería que para Hegel la dinámica  es positiva y transhistórica, mientras que para Marx es crítica  e históricamente específica.

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4 pensamientos en “Parada filosófica: dialéctica hegeliana e historicismo marxista

  1. Apreciado Alejandro,

    Acabo de llegar a tu post, tarde, sí, pero me surjen algunas dudas:

    1- “Aunque hace varias décadas que se ha renegado desde el propio marxismo la dialéctica de la lucha de clases como motor de la Historia (sobre todo por la evidencia histórica, nuevas clases han aparecido y el proletariado no ha destrozado a la burguesía, más bien al contrario)”. ¿A qué marxismo te refieres con “desde el propio marxismo”? Hablas de evidencia histórica, pero en otro momento apuntas que “la historia la escriben personas”, supongo que incidiendo en lo subjetivo de la historiografía. Así pues, ¿en qué sentido se puede hablar de “evidencias” en lo histórico?

    2- “Marx es un hegeliano, lo estudió profundamente y copió esta forma de interpretar la Historia (como lineal y fruto de la dialéctica) aunque en vez de partir de una abstracción, de una especie de idealismo (individuos, concienca) [sic], quiere partir de la materia (materialismo histórico). En mi opinión, la metafísica de la Historia que realiza Marx es lo más débil de toda su teoría”. ¿Cómo se come? Te prometo que no lo entiendo, si no es que supones la abstracción principio fundacional de toda metafísica. Si es así… Houston, we have a problem. ¿Marx copió la “forma de interpretar la historia” de Hegel? Y qué hizo luego, ¿le metió el materialismo a su “interpretación” por mero snobismo? Dejando a un lado que lo de Hegel sea una mera “especie de idealismo”, que Marx parta de “la materia” dicho así, no me parece que se distinga mucho de Aristóteles. ¿Podemos afirmar que Marx era un hegeliano aristotélico? No sé lo que pretendes, si no es otra cosa que confundir a tu audiencia (si es eso, conmigo lo lograste). Por lo demás, ese “quiere partir de la materia”… ¿no lo consideras, por lo menos, poco riguroso y absolutamente falto de justicia?

    3- “Marx es un gran teórico y muchas de sus tesis nos siguen sirviendo para interpretar la realidad pero es un imperativo […] rechazar algunas de sus teorías de forma radical”. Así, ¿qué hacemos con Marx? Lo vendemos, lo compramos…

    4- “No es muy complicado rebatir la tesis de que la Historia es lineal, si así lo fuese tendríamos la capacidad de predecir el futuro y que yo sepa nadie lo ha hecho a muy largo plazo (se puede predecir con algo de exactitud que pasará en 5 o 10 años, pero no en 20,30, 50 o el fin de los tiempos). Existe siempre un elemento, una parcela, de incertidumbre fruto del propio comportamiento humano que genera nuevos escenarios a través de su creatividad y de su libertad. Además, que Marx se equivocara en sus predicciones ya nos puede permitir sospechar de la consistencia de su teoría que tan clara y científica nos podría parecer”. Vaya hombre, así lo de la historia profética de Kant se limita a 5-10 años, qué desilusió. Y cierto, qué poco complicado parecía rebatir la tesis que comentas… qué tontos hemos sido todos los que creíamos que la historia se compone de unas categorías básicas (pasado, presente y futuro) y que la “linealidad” de la que hablas es un mero reduccionismo del pensamiento historicista, que ni tan sólo Popper se atrevería a mirar sin cierta gracia. No puedo decir nada más porque, sinceramente, no sabría por dónde empezar. Sólo eso: Heidegger (o ciertas alusiones a lo que hemos escuchado sobre él) no puede ser la excusa recurrente para disimular nuestras inconsistencias.

    Hbría mucho, muchísimo más, pero sólo apunto esto para pedirte encarecidamente que revises este artículo. Compañero, no dudo que en cualquier caso tu intención sea buena, pero la falta de rigor, más en los momentos en los que vivimos, es un lujo que no nos podemos permitir. Bajo ningún concepto. Con tu artículo sólo me queda claro tu interés en desmarcarte del pensamiento de Marx aun sin conocerlo (o disimulándolo muy bien); un apriorismo que, esto sí, se halla en cualquier discurso metafísico (cuanto más en los ideológicos, siguiendo al Marx que no salía en las películas).

    Saludos

    • 1-Me refiero a toda la tradición que se reconoce marxista y que ha actualizado y revisado su teoría. Desde Walter Benjamin hasta Zizek pasando por Foucault, Rancière, Negri, Hardt, Badiou…

      2-No me refiero a la abstracción que realiza Marx sino al hecho de que exista una meta en la Historia, una necesidad histórica, eso me parece lo más débil de su teoría (aunque es revisado por el mismo Marx en varios escritos tardíos). No deja de ser heredero de una tradición judeo-cristiana cuando habla de un supuesto progreso hacia adelante de la Historia, como si ésta fuese lineal y persiguiendo una meta (el juicio final en la tradición cristiana, el fin de los tiempos con el comunismo en MARX).

      3-A marx ni lo vendemos ni lo compramos, no es un profeta, no es un dios, hay que contextualizarlo y somos sus herederos, hay que actualizarlo hay muchas cosas de su teoría que han sido superadas. Hay que empezar a dejar de mistificar personas y hacerlas pasar por dioses, no más dogmatismos.

      4-te recomiendo las tesis sobre la historia de Benjamin, no hemos sido tontos, simplemente hay categorías que se pueden revisar (como las que señalas). Ya Nietzsche en el siglo XIX habló del eterno-retorno, aunque no es el primero que hace ilusión a ello..hay muchas teorías sobre la Historia. Que tú y tantos otros la interpreten como lineal simplemente responde a una cierta cosmovisión particular de las cosas, no exenta de críticas.

      No pretendo desmarcarme de Marx, nada más lejos de la realidad, simplemente no soy un dogmático ni divinizo a las personas. Todxs tenemos nuestras cosas que aportar y Marx es nuestra base teórica pero no todo lo que dice tiene fuerza de ley. Somos críticos y queremos reventar este sistema.

      • En primer lugar, agradezco la rapidez de tu respuesta. Tras ello:

        1- Tradiciones marxistas las hay, muchas. Por eso creo que hay que matizar lo de “desde el propio marxismo”. Empezando por Engels y terminando por Sandkühler, recorriendo los caminos paralelos que se abren desde los Althusser, Gramsci… es difícil encontrar (y te otorgo el beneficio de la duda con lo de “difícil”, porque no lo hay) a algún marxista que, como tú dices, “reniegue” de la lucha de clases. Primero porque Marx no era tan maniqueo y sí un poco más agudo de lo que le suponen sus críticos de bar y despacho, y segundo porque creao que metes en el mismo saco a textos marxianos, autores marxistas y autores salidos de la tradición marxista y/o marxiana. Por cierto, sobre el maniqueísmo: eso de que Marx distingue entre dos clases sociales, ¿de dónde lo sacamos? Marx SIMPLIFICA así su análisis de la sociedad capitalista -eso es, para que lo entendamos todos, hasta tú y yo- pero si tomamos esta SIMPLIFICACIÓN -lo remarco porque es lo que hacía él constantemente, no por gusto de usar ahora las mayúsculas- para rebatir cualquiera de sus tesis, mal andamos. 1.1 Recuerda que es Marx (no el o la posmoderno/a de turno) el que establece la relación entre modos de producción y clases sociales, con lo cual sociedades con distintos modos de producción poseerán distintas clases sociales (los Apuntes etnológicos, creo recordar que recogidos en los MEGA 1 o 2, no te sé decir así a pelo), no dejan lugar a dudas y son MUY interesantes al respecto. Si no, su traducción inglesa es fácilmente encontrable: Ethnological Notebooks, descargable gratis en una gran cantidad de sitios en Internet -al menos hace un tiempo así era).
        1.2 Si recurrimos, en la crítica al historicismo de Marx, a argumentos popperianos (eso es, atribuirle una intención profética), estamos doblemente jodidos. El mismo E.H. Carr, o el más cercano Ferrater Mora muestran lo endebles que son dichos argumentos básicamente por: a) El historicismo de Marx no es profético (no confundir jamás con el optimismo histórico Engelsiano y su uso de la idea ilustrada de progreso) y b) si siguiésemos a Popper, no entenderíamos cómo marxistas como Althusser se declaran no historicistas, a sí mismos y al propio Marx (sirva de referencia para ello Althusser et al.: Das Kapital lesen).

        2- Reafirmo lo dicho en 1.2 y reitero: la formulación del concepto de “historia profética” pertenece a Kant, no a Marx (no así su referencia, que es mucho más antigua, como sabes). En cualquier caso, Marx no se postulaba a sí mismo como profeta. En ningún caso fue así. Sí que predecía (no más que cualquier economista de hoy) hechos, acciones y situaciones, siempre con fundamentos y jamás de los jamases refiriéndose a un “fin de la historia”, que es lo que aquí pretendes decir. Si entendemos el historicismo (cualquier historicismo) como discurso escatológico (desde el discurso judeocristiano hasta el neocon de Kukuyama) estamos incurriendo en un error grave.

        3- No me ha parecido eso tras leer tu artículo, sinceramente. Es más, lo has “puesto de rebajas”. Y cierto, contigo en lo de la mistificación. Pero sabrás mejor que yo que, en lo mítico, tanto cuenta la adesión como la crítica; si queremos criticar a Marx, antes hay que huir de las mitificaciones negativas de buena parte de su crítica. si no, estamos siendo dogmáticos (y peor aún: luciendo nuestra ignorancia como el emperador su vestido).

        4- Gracias por la recomendación. Te devuelvo el favor con un recordatorio del mismo Benjamin, en referencia directa a la lucha de clases: “la regla es el estado de excepción del oprimido”. ¿Y qué es el oprimido? La respuesta en los Gesammelte Schriften (en concreto, y en este orden, Geschichten und Novellistisches, vol. IV, p. 721-788; Metaphysisch-Geschichtsphilosophische, vol. II, p. 89-232 y los Aufzeichnungen und Materialen (Fortsetzung), vol. V, p. 655-902). Quienes recurren tan a menudo a Benjamin para atacar los fundamentos del marxismo desde su mismo seno lo hacen usando pasajes como este: “Der Vorteil des Kapitalismus bei diesem Geschäft entspringt nicht aus del Ökonomie”, ocultando lo que sigue inmediatamente: “sondern aus seiner privilegierten gesellschaftlichen Stellung”.

        Si pretendemos cargamos al materialismo histórico con Benjamin, amigo mío, tenemos la batalla perdida de antemano. Y por si acaso, para recordar a colación de qué sale Benjamin aquí, me remito de nuevo al contexto del artículo: ¿no es esto lo que pretendías con él, cargarte el materialismo histórico? Sigo insistiendo: no lo has conseguido, todavía. Pero no te apures: por suerte ni tú, ni nadie hasta el momento.

        Sin acritud, me reafirmo en lo de ser rigurosos: nadie lo hará por nosotros. Sólo el pueblo salva al pueblo.

        Lo dicho compañero, gracias por tu respuesta y saludos.

  2. En respuesta a Esteve

    1-Aciertas al decir que hay muchas tradiciones marxistas. Cuando hablo “desde el propio marxismo”, simplemente hago referencia a todos aquellos autores que se reconocen como marxistas (por muy mal que le pueda sentar a más de un ortodoxo). También estoy de acuerdo con la afirmaciónd de que hablo desde la simplificación que el propio Marx realiza, pero eso no quita que haya tenido sus consecuencias (es decir, líderes políticos que se han tomado al pie de la letra la simplificación), y quitando al marx más tardío, me parece complicado negar que se haga referencia a un materialismo histórico determinado en toda su teoría (lucha de clases como motor de la historia etc etc) que puede ser cuestionado (y no por ello perder fuerza en otros aspectos, no se realizan estas críticas para “ablandar” su teoría).

    1.2. Hago alusión a Popper en una única parte determinada del artículo (al hablar de hacer ciencia sobre la sociedad y la Historia), su crítica al cientifismo histórico (a la ciencia en general) me parece interesante. No creo que andemos jodidos si recurrimos a él.Por otro lado, estoy de acuerdo cn lo que afirmas a continuación, no entra en contradicción con el resto de lo expuesto. Yo hablo de la discontinuidad histórica. Lo del “profeta” Marx peude ser una banalización, lo acepto, pero el mesianismo es algo que puede deducirse de su interpretación de la historia.

    2-Lo dicho, me es bastante indiferente quién empezó con la historia profética (pues hay bastante anteriores a Kant que hablan de ella), simplemente puede ser algo en lo que MARX cae en partes de su teoría.

    3-No caigo en mitificaciones negativas de su crítica, el mundo no es dicotómico (aunque así nos lo quieran presentar los ideólogos de la modernidad y del régimen), no es simple, no hay simples opuestos.

    4- A Benjamin lo he citado porque has hablado de las categorías de pasado-presente-futuro, que él mismo cuestiona y critica. No lo cito para cargarme al materialismo histórico (aunque podría bien servir también) en este caso concreto.

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