De la estafa inmobiliaria a la estafa de la deuda soberana

Estos días estamos viviendo momentos de máxima tensión financiera. Bankia se hunde definitivamente, la prima de riesgo se dispara y alcanza los 500 puntos (recordemos que esta cifra fue suficiente para que Irlanda, Portugal y Grecia pidieran el rescate) y el Ibex 35 se desploma hasta los 6500 puntos, en niveles del año 2003 y puede alcanzar los del 2002 (curiosamente, el año en el que nació y se instauró la moneda única: el euro). Por su lado, los griegos han retirado ya 1000 millones de euros de los bancos.

Para comprender muchas de las cosas que están pasando debemos remontarnos en el tiempo, hacia la segunda mitad del siglo XX. Los tratados de Bretton Woods (1944, entra en vigor en 1946) fueron un acuerdo multilateral de los países occidentales capitalistas para reemplazar el patrón oro e instaurar una moneda de referencia: el dólar. Para ello, se crearon algunas instituciones financieras internacionales (BM, FMI) que tendrían la labor de mantener la estabilidad monetaria mediante la regulación (idea originaria de los economistas Keynes y White, aunque fueron parcialmente modificadas, estas instituciones presentaban ya de entrada numerosos problemas). En el año 1972 (en una época de crisis económica que puso en jaque a las teorías keynesianas), el presidente Nixon imbuido por la fiebre neoliberal que comenzaba a expandirse de forma viral por todo el mundo capitalista decretó el fin del dólar como moneda de referencia y de estabilidad monetaria internacional (esto también fue una consecuencia subsidiaria de la fortaleza del marco alemán y del yen japonés además de los gastos en la contienda militar en Vietnam; se enviaban miles de millones de dólares al exterior y EEUU tuvo por primera vez un déficit comercial). Las distintas monedas ya no deberían forzosamente equpirarse al dólar y se desregularizó las tasas de cambio. El valor de las monedas empezó a fluctuar. La consecuencia subsiguiente de este fenómeno fue la variabilidad monetaria, ésta provoca la inestabilidad económica y de ella nace la  especulación monetaria, que alcanzó su cénit con el derrumbe de la libra esterlina a manos de un poderoso inversor (Soros) que se forró especulando (vendiendo y comprando moneda) con la misma.

Para intentar apaciguar las desastrosas consecuencias de la especulación monetaria, Europa se propuso establecer una moneda única muy fuerte: el euro. Esto impidió que se repitieran los ataques a las monedas nacionales y se pudo subsanar el problema de la especulación (ya que se acabó con la variabilidad económica)…pero surgió otro problema no menos preocupante: el BCE y su ortodoxia económica. En los Tratados europeos se fue bastante contundente: se prohíbe la compra de deuda pública por parte del BCE (para evitar la inflación). Basculó entonces la especulación de las monedas hacia la de las deudas. ¿Cómo? Muy sencillo: si no puedes atacar a las monedas sacando rentabilidad de las mismas ataca a las deudas soberanas: todos los países de la unión monetaria poseen la misma moneda pero sus economías son distintas y es imposible que se compre deuda pública desde el banco central en un primer momento..por lo tanto, con la ayuda de agencias de calificación cómplices como Standard and Poor’s o Moody’s, vas exigiendo más intereses haciendo proyecciones y estimaciones -muchas veces infundadas- sobre el futuro estado de las economías..el problema es que son profecías autocumplidas: si devalúas la calificación de un país, al subir el riesgo de impago, aumentan los intereses (pues los acreedores tienen más desconfianza) lo que complica todavía más la devolución de los créditos (pues te cuesta más financiarte). Entonces, cuando el país está al borde del colapso aparece SIEMPRE el BCE para comprar deuda pública en los mercados secundarios (ejemplos flagrantes de Italia y España en agosto 2011).

De esta forma, el agujero de las entidades financieras puede cubrirse a través de los impuestos de los contribuyentes mediante el pago excesivo de intereses por las deudas soberanas. Para más inri, el BCE vende dinero barato a los bancos (al 1%, recordemos que es dinero público), 1 billón de euros, que sirve a los bancos para prestárselo a los estados al 4,5 o 6%, convirtiendo de esta forma una estafa en toda regla en una ingeniosa artimaña de ingeniería financiera legal. Y cuando las cosas van muy mal dadas, como a Bankia, pues el gobierno interviene al banco, lo rescata, le regala 10 000 millones de euros de los contribuyentes y todos felices. Podrían dejarlo caer, de todos es sabido que hay un fondo de garantía de depósitos (con un límite de 100 000 euros), tu dinero está bien asegurado. El problema, claro está, es que personas muy poderosas pueden verse muy perjudicadas. 

Sin embargo, la crisis del capitalismo es tan fuerte y la avaricia tan desbocada que la situación es completamente insostenible. Se les va a ir de las manos..el sistema muestra signos de agotamiento. Ni los eurobonos (que exigiría una armonización fiscal a nivel europeo) podrían mitigar todas las consecuencias que se derivan de los sinsentidos de los últimos años (y no es por la inflación que se derivaría, muchos economistas ya han asegurado que es importante tener una inflación del 4 o del 5%). Es hora de superar este sistema…no está tan claro que con regulaciones, tasas sobre las transacciones financieras o políticas de estímulo se pueda salir de esta situación. A lo mejor retrasa el último momento pero nada más. Tras el estallido de la burbuja inmobiliaria en España ahora sufriremos el estallido de la burbuja de la deuda, con el subsiguiente colapso del estado español (también le pasará al griego) y el efecto arrastre al resto de economías avanzadas, que puede ser devastador. No podemos olvidar que aun habiendo reducido el déficit del 11% del PIB al 8,3% del PIB, la deuda pública ha seguido incrementándose, desde el 60% del año 2010 hasta el 80%  del PIB que se espera para este año. Los durísimos programas de ajustes (están aprovechando todo esto para implantarnos un nuevo modelo económico, hay una confluencia de intereses) además de ser antisociales, provocar el sufrimiento de muchísimas personas son completamente ineficaces (hasta en Cataluña, con durísimos recortes, el déficit solo ha podido reducirse 0,56 puntos mientras que la deuda pública SIGUE AUMENTADO un huevo, ha alcanzado el 20,7% del PIB cuando en el 2010 estaba en el 17%).

Nos queda seguir saliendo a la calle, seguir luchando por un mundo más justo, por una economía más social, más humana. Acabar con la especulación y la estafa de los mercados financieros, no es ni la primera ni la última vez que se producirán estos efectos si se continúa con este sistema (.com, burbujas inmobiliarias, monedas, deudas soberanas, alimentos..) El 15M demuestra creatividad, innovación,  esperanza ganas de cambiar las cosas…No podemos dejarnos subyugar. ¡No a la debtocracy!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s