Alternativas a la reforma laboral

El mercado laboral español arrastra numerosos desequilibrios desde hace más de cincuenta años, los más destacados son  la formación y los contratos temporales (este último parece, además, ser fruto del anterior). A lo largo de la segunda mitad del siglo XX la productividad en España ha sido de las más bajas de Europa y siempre ha basado sus sectores de especialización en la exportación de baja tecnología, agricultura, el turismo y la construcción. En la crisis de 2008 todos los desequilibrios de la estructura económica española se han manifestado en su faceta más cruel y su cara más visible son las cifras del paro; en el año 2010 el paro alcanzó a 4,6 millones de españoles lo que representa un 20% de la población activa. La recesión fue a nivel global, es decir, en Europa también hay crisis,¿Por qué en España se doblan las cifras de paro en relación a la UE-15? ¿Qué reformas se pueden plantear para que una futura crisis no tenga tanta incidencia en el mercado laboral?

Me pondré primeramente en la visión predominante en los medios académicos y liberales de este país.

En el mercado laboral español hay principalmente un problema de formación, que conlleva a su vez un problema de temporalidad y un problema de asignación ineficaz de recursos. En España hay sólo un 28% de personas con formación secundaria (es decir, formación profesional o bachillerato) mientras que en la UE esa cifra se sitúa en torno al 48%. De universitarios (formación elevada) tenemos un 34%, siete puntos porcentuales más que la media europea ¿En qué nos iluminan estas cifras? En dos aspectos muy preocupantes de la formación española: en que hay mucho fracaso escolar por un lado (es de un 40%, lo deducimos pues si sólo hay un 28% de secundarios y un 34% de superiores hay sólo un 62% de personas con estudios medios o superiores, mientras que en la UE son 78%) y por otro un desquilibrio formacional, es decir, no es que hayan demasiados universitarios (pues se necesitan entre un 30 y un 35% de personas con formación superior en un país desarrollado) pero al haber pocas personas de formación media la sociedad tira de esos universitarios para realizar tareas que deberían haber sido destinadas a personas con formación profesional, por ejemplo. Este hecho supone que la sociedad está inviertiendo mucho dinero en esos universitarios (una media de 40 mil euros por universitario) para que luego hagan actividades de poco valor añadido, es decir, se desaprovecha la formación elevada por ese desequilibrio existente dentro del mercado laboral. La primera reforma del mercado laboral tendría pues que originarse en una reforma educativa para luchar contra el fracaso escolar e incentivar la formación profesional.

La primera reforma laboral propiamente dicha tendría que efectuarse sobre el financiamento para formación de los trabajadores de una empresa. En España, como hemos comentado anteriormente, existen demasiados contratos temporales (3 veces los de la media de la UE) y ello conlleva que muchos trabajadores se queden en el paro y sin formación, se podría pues reducir los costos de las indemnizaciones (acabar así con el dualismo en el mercado laboral español) e incentivar así a hacer más contratos indefinidos. Al mismo tiempo se tendrían que llevar a cabo formaciones técnicas a los trabajadores para que cuando sean despedidos encuentren fácilmente una cobertura laboral (como sucede en Dinamarca, dónde los trabjadores son al mismo tiempo que trabajan y cuando están en el paro formados para poder realizar después otros trabajos y no verse así excluidos del sistema).

Con esta iniciativa los parados perderían un poco de dinero pero ganarían en productividad (hay que pensar que cuando se cambia de trabajo si uno no ha estado formado para ese trabajo le costarà más tiempo ser productivo). Aun así, si se bajan los costos del despido se pierde seguridad laboral, aunque si fuera acompañado de la formación podría suponer más dinamismo social. La falta de seguridad laboral puede provocar en un primer momento convulsiones sociales, protestas, indignación social, en otras palabras, una amenaza para la cohesión social. Por otro lado, en Dinamarca se aplica este modelo y su paro vascila siempre entre el 3 y el 5% parece ser que puede ser viable para reducir el desempleo. Puede ser igualmente que dicho modelo de mercado laboral se haya podido aplicar en ese país por las particulares características del mismo; poca población y mucha cohesión social, muy buena formación y poco fracaso escolar. La misma cultura y control social  pueden ser un factor de gran importancia para el triunfo de un modelo; allí puede que realmente sea muy mal visto el no formarse o el no hacer nada y vivir de los subsidios del paro ( puede parecer simplista esta afirmación pero en los países nórdicos se tiene mucha más consciencia de comunidad, de comunidad en el sentido de que si todos contribuimos al estado que tu te aproveches de él sin aportar nada nos perjudica a todos, por lo tanto perseguimos a estos  free-riders). Para poder realizar una reforma de este tipo es un imperativo el establecer un fuerte estado de bienestar, cosa que parece bastante complicada en estos tiempos.

Otra reforma menos comentada pero que podría ser válida para apaciguar los efectos del paro sería la de rebajar la jornada laboral, por ejemplo rebajar lo máximo de 40 horas a 32 y poder así situar a muchos parados en actividades productivas. Esta reforma es mucho más complicada de llevarla a cabo pues supondría problemas de salarios (¿Cúanta reducción?) y no interesa al conjunto empresarial que vería así perdidos numerosos beneficios en favor de más salarios.

Visión crítica con los medios académicos. El catédratico en Políticas Públicas de la Pompeu Fabra Viçens Navarro expone una de las teorías más críticas sobre la reforma laboral y defiende un cambio en la estructura económica y sobre todo en el sobreprotegimiento que hace el poder político del mundo empresarial y bancario como mejor método tanto para arreglar el desempleo como para paliar los efectos de la crisis. Navarro sostiene que la principal causa del desempleo es la demanda que los empresarios tienen sobre los bienes y consumos que producen; “ El mundo empresarial no expandirá su plantilla a no ser que haya un aumento de los productos que produce y vende.” El problema del paro de la actual crisis se explicaría por la escasez de demanda del mundo empresarial, esta escasez se explicaría a su vez por la enorme polarización de rentas en España (los benefecios empresariales crecieron en España en el periodo 1995-2005 un 73% mientras que los costes laborales sólo un 3,7%, cinco veces menos que en la UE-15;en esta creció un 18%) y esta polarización con la respectiva baja de las rentas salariales sería consecuencia de la baja productividad de los trabajadores españoles. Así pues, todas las reformas que hemos mencionado antes serían en parte poco apropiadas para restablecer el mercado laboral pues, si nos ponemos en esta visión, lo que habría que hacer es desmantelar la rígidez y dureza empresarial en España y subir la protección social como método para la mejora de la productividad, darle más seguridad al trabajador (según este posicionamiento el trabajador no tiene seguridad ni protección social pues como hemos dicho el desempleo tiene que ver con la escasez de demanda del mundo empresarial y los poderes públicos han defendido la posición del empresario frente al trabajador a lo largo de los últimos 15 años) e incrementar los impuestos a los empresarios (según la Agencia Tributaria, un empresario paga menos impuestos que un asalariado) para después poder disponer de más gasto público para justamente aumentar esa protección social. Hay que señalar que Navarro nos pone como modelo a seguir el de los países nórdicos, en el sentido de que allí no se permiten los salarios bajos y si una empresa cierra (porque no puede pagar esos salarios altos exigidos por convenio) :“es, responsabilidad pública encontrar un puesto de trabajo (de similar nivel salarial) al trabajador que ha tenido que dejar aquella empresa que cierra. Y es responsabilidad pública encontrarle, no sólo un trabajo, sino también una casa y una escuela para sus niños, entre otros requisitos.” La reforma que se propondría para arreglar el desempleo en España según esta visión de la economía sería totalmente global, habría que hacer una reestructuración de la economía, es realmente complicado de aplicar una reforma que se dirigiera en esta dirección pues los que la tendrían que implementar son personas cuyos intereses no benefecia dicha reforma Recordemos que el poder político español está y ha estado siempre íntimamente relacionado con el poder empresarial, de ahí que en España se hayan podido aplicar medidas neoliberales sobre la economía gobernaran derechas o izquierdas. Un giro tan brusco hacia la socialdemocracia parece ilusorio y la economía española no está preparada para asumir tal “cambio de rumbo” (¿ o sí?), ni tampoco existe esa voluntad, aunque la población y sobre todo los trabajadores lo recibieran de buen grado, además de probablemente ser el mejor mecanismo para paliar numerosos desajustes.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s